20 de diciembre de 2011

Promoción 107, Escuela Politécnica de Guatemala



El 20 de diciembre de 2011 la promoción 107 de Caballeros Cadetes de la Escuela Politécnica cumplió 25 años de haberse graduado como oficiales del Ejército de Guatemala. La Junta Directiva de la asociación "Promoción 107" tuvo a su cargo la organización de las siguientes actividades en conmemoración de esta fecha:
  • Actos protocolarios en la Escuela Politécnica con la presencia del Sub Director y una compañía de Caballeros Cadetes.
  • Recorrido por las instalaciones.
  • Rifa de regalos entre las familias
  • Alojamiento para cada integrante de la promoción y su distinguida esposa en el Hotel Clarion Suites de la Ciudad de Guatemala
  • Cena especial
  • Fiesta conmemorativa
  • Desayuno especial
En representación del Alto Mando del Ejército de Guatemala, asistió a las actividades el Señor General de Brigada Eduardo Manuel Morales Alvarez, Sub Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional.





Discurso pronunciado por el Coronel de Infantería DEM Juan Chiroy Sal, Presidente de la Junta Directiva de la asociación "Promoción 107" durante los actos protocolarios en la Escuela Politécnica.

En primer lugar quiero darle gracias a Dios, por permitirnos estar reunidos en este lugar, donde hace 28 años, 277 jóvenes adolecentes ingresáramos por primera vez estas instalaciones y que al cruzar la guardia de prevención, lo primero que observamos fue la frase: “AQUÍ SE PREPARAN LOS HIJOS PREDILECTOS DEL HONOR EL DEBER Y LA GLORIA”.

Todos veníamos con el sueño de abrazar la carrera de las armas, sin saber realmente como era este mundo; un mundo donde, de la noche a la mañana nuestro sistema de vida cambió radicalmente, sometiéndonos a un horario extremo, donde se vivía una vida disciplinada. 

El toque de Diana (levantada) era a las cuatro de la mañana, para dar paso al sagrado e infaltable acondicionamiento físico. Esto representaba una pesadilla para nuestras vidas por la falta de costumbre, pero así iniciaba un día normal y finalizaba a las nueve de la noche (sólo para aquellos bien portados; otros en cambio, debíamos continuar unas horas más de preparación física).

Realmente para la edad que contábamos que era entre 15 y 18 años promedio, requería de mucho criterio y madurez para soportar la fatiga en función de la meta buscada, sin embargo, con el pasar del tiempo, unos nos adaptamos, otros se dieron cuenta que la carrera de las armas no era el destino  para ellos.

De esta manera, que hace 25 años, esta Madre, Gloriosa y Centenaria Escuela Politécnica, estaba graduando a sesenta y seis (66) Ciudadanos Guatemaltecos y dos (2) Ciudadanos de la hermana República de El Salvador.

Nos graduamos el 20 de diciembre de 1986, fecha de mucha alegría y de grandes satisfacciones por haber alcanzado el objetivo final, sin saber que ese día estábamos asumiendo una responsabilidad mas grande, porque teníamos la misión de conducir soldados. A partir de ese momento nuestras faltas no representarían un castigo físico sino que una vida humana. 

Sin embargo, los sesenta y (66) nuevos Oficiales estábamos optimistas por hacer un buen trabajo, confiábamos en la calidad de la formación militar recibida. Nuestros instructores fueron los mejores en ese momento, nos inculcaron mucho el amor a la Patria, la abnegación, el compañerismos y el sacrificio en servicio a Nuestra Amada Guatemala; en fin contábamos con  una gama de conocimientos y experiencias que hasta la fecha prevalece en nuestras mentes y corazones.

Recuerdo el día en que nos graduamos cuando un Oficial Instructor reunió a la promoción y pronuncio estas palabras: “Señores Oficiales recién graduados, aprovechen a saludarse el día de hoy y disfruten de sus actividades, porque a partir del día de mañana ya nunca más volverán a estar juntos”, palabras sabias, ya que hasta el día de hoy nunca más hemos tenido la oportunidad de compartir juntos los 68 graduandos de aquel entonces. A pesar de que nuestra promoción se ha caracterizado por mantenerse unida desde que nos graduamos, nunca hemos logrado convocar a todos los adolescentes de aquella época.

Cabe mencionar con mucha tristeza, que al día de hoy, catorce (14) Oficiales de nuestra promoción, nos han precedido hacia el infinito, por quienes pido de todo corazón, que el Señor, Nuestro Dios Todopoderoso, los tenga en su Santa Gloria. 

Otros en cambio, se encuentran fuera de nuestras fronteras, representando dignamente al Estado de Guatemala ante la Organización de Naciones Unidas. 

También existe un gran número de compañeros  que por azares del destino se encuentran en la Honrosa situación de retiro, unos desempeñando cargos Públicos, otros trabajando en sus empresas. Más sin embargo, hemos tratado de mantener la comunicación con ellos y es por eso que el día de hoy nos honran con su presencia catorce  (14) compañeros y sus distinguidas familias, realmente esto es halagador. 

Sólo con el hecho de convocar a treinta y cinco (35) miembros de la promoción para participar en este acto trascendental, con la finalidad de recordar nuestro paso por esta Amada, Gloriosa y Centenaria Escuela Politécnica es motivo de satisfacción y halago.

También quiero agradecer a nuestros padres, que en el momento más difícil de nuestra formación, nos dieron su apoyo moral, ya que sin el incondicional apoyo de ustedes, tal vez muchos de nosotros no hubiésemos logrado alcanzar nuestro objetivo de graduarnos como Oficiales de Nuestro Glorioso Ejército de Guatemala. 

Consideramos que en esa oportunidad, muchos de nosotros ni siquiera conocíamos a nuestras esposas, pero las que sí nos conocieron como cadetes fueron en determinado momento, nuestro paño de lágrimas.

Queridos Padres: Gracias...  infinitamente gracias. Estamos conscientes que por el esfuerzo de ustedes es que nuestras esposas e hijos tienen hoy un sistema de vida acorde a nuestra condición. A todos aquellos Padres que se encuentran ya descansando en el seno del Nuestro Señor, les enviamos nuestro agradecimiento hacia el infinito y flores sobre sus tumbas asimismo oramos para que nuestro Padre celestial les guarde en un lugar privilegiado. 

A ustedes amadas esposas, también mil gracias porque al desprendernos de nuestros Padres para contraer matrimonio, ustedes asumieron esa responsabilidad de mantener el apoyo incondicional hacia nuestro trabajo. Estamos conscientes que en un momento determinado se vieron en la necesidad de tomar decisiones de papá y mamá, mientras que nosotros estábamos cumpliendo la misión que la patria nos lo demandaba, asimismo por esa paciencia que nos han tenido, cuando nos sentíamos presionados en nuestro trabajo o en nuestros cursos de profesionalización, que a todos nos ha tocado vivir. Gracias por compartir los momentos de felicidad y los momentos de tristeza que en ocasiones hemos vivido.
  
A ustedes hijos, también les damos gracias por darnos la oportunidad de ser padres y sepan que ustedes han sido el centro de gravedad de nuestras vidas, la existencia de ustedes le da vida a nuestro hogar, pero también tenemos grandes expectativas de ustedes esperando que lleguen a ser ciudadanos de bien, para la sociedad guatemalteca, eso demandamos de ustedes. 

A ustedes cadetes de hoy, la Patria demanda de ustedes, Espíritu de Patriotismo, Abnegación, lealtad y Sacrificio. Esto se adquiere durante su formación, por lo que es necesario que pongan todo de su parte para que el día de mañana la patria se los pueda agradecer, aprovechen este periodo de convivencia, porque el día de mañana después de que se gradúen van a desear reunirse y eso va a ser imposible. Hoy es el momento de mantener el compañerismo, la camaradería, porque lo que ustedes siembren hoy en su formación, lo cosecharan mañana ya de Oficiales.

Señor sub Director de esta Gloriosa y Centenaria Escuela Politécnica, en nombre de la promoción 107 de Caballeros Cadetes, le expresamos nuestro sincero agradecimiento, por el apoyo incondicional que nos ha proporcionado para llevar a cabo nuestro evento. Así mismo por darnos la oportunidad de rendirle los honores a nuestra Madre Escuela Politécnica que nos vio nacer como ciudadanos y Oficiales del Ejército de Guatemala.


A los integrantes de la Promoción 107 de Caballeros Cadetes, en nombre de la Junta Directiva, quiero patentizarles nuestra sincera felicitación y a la vez darle gracias a Dios por darnos la oportunidad de llegar a este día tan especial, esperando que sea un día de recuerdos y de satisfacciones tanto en el ámbito militar como en el ámbito personal y familiar, que Dios nos Bendiga y que ese compañerismo que nos ha caracterizado, permanezca hoy, mañana y siempre en nuestros corazones.

Recordando siempre la frase de Bernardo Garrido y Agustino, primer Director de la Escuela Politécnica:  “CABALLEROS CADETES, SED DIGNOS PERO TAMBIÉN SED ESTOICOS”  

“QUE DIOS LES BENDIGA HOY Y SIEMPRE”
“MUCHAS GRACIAS”

7 de diciembre de 2011

El generalato y la mística Kaibil


Discurso del Señor Ministro de la Defensa Nacional el 5 de diciembre de 2011, 37 aniversario del Curso kaibil y ascenso a Generales de Brigada.

El destino de un pueblo está marcado por las acciones  y conducta de sus habitantes. Las personas al sentirse amenazadas, reaccionan a través de conductas, que a su vez, devienen de la cultura. La cultura se rige por un lenguaje para comunicarse, la manera de comunicarse refleja la forma de pensar de un pueblo.

Por eso durante 37 años, la Escuela de Kaibiles, se ha preocupado por la manera de pensar de sus egresados.

La palabra “Kaibil” tiene en su acepción etimológica, un significado que marca la conducta del soldado especial guatemalteco.

Mucho se habla y se lee en los medios sobre los Kaibiles. Pero, Kaibil, es en sí una filosofía de vida, una manera de pensar, un patrón de conducta recomendado al soldado. Un razonamiento de servicio que combinado con el compañerismo que une en el rigor del entrenamiento extremo, buscará crear un estilo de vida diferente, regido por la disciplina y los principios y valores militares en grupo.

Entendida así la mística Kaibil, encuentro que  tiene estrecha relación con los dos eventos principales de este día, y que tienen como escenario nuestra plaza Zaculeu, réplica de la fortaleza fundada en Huehuetenango desde antes del siglo XVI.

El primer evento: Los ascensos al grado de General de Brigada. Es la manera de pensar, lo que hace que un soldado élite llegue a una de las más altas circunstancias del liderazgo militar como lo es el grado de General. Privilegio reservado para aquellos hombres, que luego de décadas de servicio y ejemplo a la nación, han desarrollado los dotes necesarios, certificados por la capacidad profesional y experiencia para alcanzar tales niveles en la conducción de unidades militares.



Un General de la nación, es un ciudadano guatemalteco, soldado profesional, que renunció hace muchos años a derechos individuales constitucionales, para servir a su Estado.

Es un hombre, que entiende y actúa al más alto nivel con otros funcionarios en el país, haciendo posible la coordinación y armonización de los esfuerzos entre las instituciones para el empleo de los bienes y recursos que componen el poder nacional, convirtiendo las intenciones de un Estado en realidades.

Un General es un planificador que discierne las complejidades que esgrime: La política y la estrategia; “la fuerza” y el “apoyo a la fuerza”; lo planificado y lo realizado... que harán posible el logro de los objetivos nacionales.

Es un soldado profesional del más alto nivel que valora en la asesoría y la crítica constructiva la oportunidad de corregir el rumbo de lo planeado, es decir: flexibilidad ante los cambios repentinos en los escenarios, porque está convencido que no hay mal escenario, sino malas actitudes.

Una crisis da la oportunidad para pensar, planificar, dar resultados y demostrar capacidades diferenciadas.

Ascender en esta plaza Zaculeu, donde en cada graduación de Kaibiles, se representa públicamente el cambio de mentalidad hacia un estilo de vida regido por valores militares es un honor

Por ello me honra felicitar hoy a los oficiales Generales de Brigada ascendidos:

General de Brigada Ulises Noé Anzueto Girón
General de Brigada Hellmuth René Casados Ramirez
General de Brigada Manuel Augusto López Ambrosio
Felicitaciones

El segundo evento trascendental de este día, es la graduación de la 77 promoción del curso Kaibil internacional para oficiales
al cual acudieron un total de 41 oficiales (31 nacionales y 10 oficiales extranjeros de Nicaragua, Belice y Panamá).

Promoción 77 de Kaibiles

Ocho semanas después se están graduando solamente nueve de los que iniciaron el curso: tres oficiales de países amigos y seis guatemaltecos. Este es un logro muy importante en su carrera militar.

Qué mejor ejemplo para los nuevos Kaibiles: Los ascensos de hoy. Ellos pueden confirmar que el rigor del curso Kaibil no ha terminado con esta graduación, por el contrario apenas comienza en un nuevo estilo de vida dentro del servicio militar que prestan.

El compromiso que representa portar la boina púrpura, lo tienen materializado ante ustedes con los ascensos promovidos hoy.

Las fuerzas especiales del siglo XXI, basan sus éxitos en los principios y valores que aplican en la conducción de sus operaciones en aire, mar y tierra y en el uso de la tecnología para lograr ventajas comparativas y resultados tácticos exitosos con repercusión estratégica.

Cada éxito en las operaciones contrarresta los riesgos y amenazas – nacionales y regionales – que afectan en la actualidad.

Instructores del Curso Kaibil

Nuestros kaibiles representan “la fuerza”; a los nuevos generales les corresponderá proveer el “apoyo a la fuerza”; cada cual en su nivel de conducción correspondiente, siempre será regido por la mística que nos une: la mística Kaibil.

Cada ambiente posee su característica especial:
En el ambiente táctico: la perfección en la ejecución.
En el ambiente estratégico: la armonización para la planificación.

Felicito a los kaibiles que obtuvieron los tres primeros lugares porque lograron sobresalir en un grupo selecto de fuerzas especiales:
Primer lugar: Tte de Inf. Franklin José Bustos Rocha (Nicaragua)
Segundo Lugar: Subtte Art. David Estuardo Barrios Sunún (1ª Brigada Guatemala)
Tercer lugar: Tte de Inf. René Cabañas. (Belice).

El Jefe de Curso entrega la letra "L", última letra de la palabra Kaibil, para que sea colocada en el parche. Este acta marca el fin de las 8 semanas del curso. La letra L significa Liderazgo y es colocada por los tres mejores Kaibiles durante el entrenamiento.

Felicito al señor Jefe de este Centro de Adiestramiento del Ejército: Coronel de Infantería DEM Ismar Aldor Méndez.
A los directores que lo integran y al Jefe del Curso Teniente Coronel de Inf. DEM Miguel Angel Orozco y Orozco.
Instructores y subinstructores por su esfuerzo en desarrollar un curso de manera profesional que busca simular el fragor de las operaciones contra la amenaza en un ambiente de combate simulado y seguro.

Todos deberán prepararse para enfrentar la estrategia del narcotráfico que busca confrontar los mandos de las instituciones, dispersar la fuerza, infiltrar las instituciones, corromperlas para luego desacreditarlas.

Ministro de la Defensa premia al primer lugar del 77 Curso kaibil

A todos los Kaibiles, presentes aquí, y los que en este momento se encuentran en algún punto cardinal de nuestro territorio guatemalteco, les animo a continuar contribuyendo con planificación y ejecución de operaciones al servicio de la población para dar resultados exitosos. Esta actitud no sólo nos distingue, sino que contribuye a la seguridad y desarrollo del país.

Muchas Gracias.
General de División Juan José Ruiz Morales
Ministro de la Defensa Nacional

5 de diciembre de 2011

La Rebelión de los pretorianos



Ensayo histórico/sociológico
Autor: Mayor de Infantería ( R ) Gustavo AdolfoDíaz López
dabogados@intelnet.net.gt
Edición: Editorial Oscar de León Palacios

La obra está dividida en tres partes que a su vez comprenden ocho capítulos.
El Capítulo I, a manera de presentación, explica las actuaciones históricas de la Guardia Pretoriana, sus virtudes y defectos; y plantea la existencia, en la segunda parte del siglo XX, en Guatemala, de fuerzas militares, que sin proponérselo, se vieron obligadas a asumir funciones y actitudes similares a las de sus antecesores de hace casi dos milenios. El fenómeno del pretorianismo, queda al margen de esta obra, considerando que es ajeno a los protagonistas y que además, debería de ser tema de interés para otros autores y estudiosos.

El capítulo II, en forma resumida, se refiere a la problemática nacional, en el período comprendido desde la independencia nacional en el siglo XIX, hasta llegar a la actualidad en los albores del siglo XXI; señalando que en alto porcentaje; es atribuible a la clase política, la responsabilidad por la falta de visión de país; los altos niveles de corrupción y la falta de planes, programas y políticas de Estado; cuyo resultado ha sido que algunos –la mayor parte- de los gobernantes del país, se hayan convertido en depredadores del erario nacional, creadores de miseria y verdaderas pesadillas para esta noble y pacífica población.

El capítulo III; pretende explicar la forma en que el Ejército de Guatemala; superó sus debilidades logísticas, administrativas, estructurales y la tradición cuartelera que a inicio de los años 60, le mantenía en un bajo nivel, sin experiencia de combate y con casi nula capacidad operativa. Afortunadamente para la República; la Escuela Politécnica, producía una casta de verdaderos soldados, cuya determinación y coraje, les llevarían a enfrentar exitosamente al enemigo terrorista, cuya violencia era sustentada por la Unión Soviética y su satélite americano: Cuba. Ni el abandono y la traición de que nos hiciera víctima el gobierno de los EEUU, ni el aislamiento internacional, fueron capaces de doblegar a aquellos ciudadanos en uniforme, cuya socialización se había fortalecido en la escuela militar.

En la segunda parte; el Capítulo IV, utiliza  un estilo semi biográfico, vivencial; presentando –sin referirse taxativamente a ella- la gradual asimilación de la realidad nacional y el conflicto armado, dentro del proceso de socialización de los oficiales del ejército; que siendo casi niños habían iniciado su formación en la escuela militar, y que, en esta etapa de su vida, empezaban a adquirir sus primeras experiencias en la guerra.

 Algunos eventos relatados; deberían hacer pensar a los estudiosos lo que podría haber ocurrido si hubiera estallado una guerra contra la potencia colonialista del imperio Británico. ¿Habría quedado mutilado el mapa nacional o tal vez se hubiera logrado recuperar al menos una franja de terreno en el sur de Belice? ¿Cuántos mártires hubieran caído en esta cruzada patriótica? ¿Qué acciones hubieran emprendido las facciones subversivas? Este capítulo también dedica espacio al análisis de la grave problemática que afectó la vida familiar de los militares, así como la heroica actitud de las madres y esposas.

El capítulo V, presenta una visión de las acciones estratégicas, políticas y militares, que detuvieron el avance de los frentes guerrilleros, contrarrestando además sus exitosas acciones en la lucha de masas y en el frente internacional; aunque sin lugar a dudas, lo más importante a resaltar, sea que después de la victoria obtenida con  las fuerzas de tarea y la organización de las patrullas de auto defensa civil –que quitaron el agua al pez revolucionario-; el jaque mate a las aspiraciones insurgentes de alcanzar el poder lo constituyó el proceso de retorno al orden constitucional.

En la tercera parte, el capítulo VI; ubica al lector, en la etapa de transición, que se produjo al finalizar los gobiernos militares e inicio de un nuevo período al que se denominó de apertura democrática; enumerando las características que presentaban los sectores civil y militar al inicio del gobierno del licenciado Marco Vinicio Cerezo Arévalo; las desavenencias surgidas entre ambos y la peligrosa intromisión de los políticos de turno, en la institución militar.

El capítulo VII; hace una disección de los sucesos que llevaron a un grupo de soldados pretorianos –en situación de activo y de retiro- a asumir un compromiso; tomando los riesgos y sacrificios inherentes, que su juramento de lealtad a la patria y su bandera, les exigían. Ante la falta de mecanismos legales efectivos, para exigir a los gobernantes el cumplimiento de sus funciones y en última instancia, para revocar los mandatos conferidos a los funcionarios electos por el pueblo –sin romper el orden constitucional-; los pretorianos, llevaron a cabo un levantamiento militar, el 11 de mayo de 1988, que recibió mucho apoyo de la población, pero que fracasó –por motivos que se explican-.

En el capítulo VIII; el lector descubrirá, la problemática que seguía presentándose en el país, producto del desgobierno, corrupción e infiltración de elementos subversivos: situación que empujó a un nuevo grupo de oficiales, a tomar acciones para enfrentar el rumbo socializante –marxista leninista- del gobierno. El nueve de mayo de 1989, las tropas salieron a la calle y estuvieron muy cerca de cambiar el statu quo nacional.


Después de la rebelión de los pretorianos, el país vio alejarse una grave amenaza y la gente pudo respirar con tranquilidad.
¡ El comunismo había sido nuevamente derrotado !
                 Gustavo Diaz López

28 de noviembre de 2011

Nuevo libro: Los pilotos aviadores



Este es el más reciente aporte al conocimiento del pasado militar guatemalteco, producto de la investigación del Coronel e historiador Jorge Ortega Gaytán. Disponible en librerías de Guatemala a partir del 10 de diciembre de 2011 fecha escogida por celebrarse el  noventa aniversario de la Fuerza Aérea Guatemalteca FAG.

Los Pilotos Aviadores
Presentación

La incursión en el pasado aéreo guatemalteco era un desafío que tenía pendiente y no se podía postergar por más tiempo…
           
Con las condiciones favorables y un techo ilimitado, no había excusas o razones válidas para no levantar el vuelo y hacer un recorrido histórico que permitiera recolectar artículos, fotografías, recuerdos, historias y conocer de las iniciativas, la creatividad, el heroísmo, las odiseas, las anécdotas, las tragedias y los éxitos de nuestros compatriotas que se lanzaron a volar y conquistar el espacio aéreo guatemalteco y de otras latitudes. Describir y diseñar en un sólo documento los vuelos prístinos que dieron la apertura a la locomoción aérea en nuestra patria se constituyó en una aventura de investigación sin parangón para este soldado.

La búsqueda de información para la construcción de esta bitácora histórica de Los Pilotos Aviadores de la Fuerza Aérea Guatemalteca me fue llevando a diversos escenarios y latitudes. Me permitió conocer las vicisitudes de los protagonistas de las diferentes épocas, desempolvar recuerdos en las familias de los que partieron al infinito, hurgar archivos, centros de documentación, hemerotecas y bibliotecas nacionales, como extranjeras. El material y vivencias recolectadas son únicos y de una riqueza incalculable.

El  reunirme con Los Pilotos Aviadores politécnicos de mi promoción fue lo más gratificante de esta odisea. Ellos me dieron la oportunidad de conocer las interioridades del quehacer de los hombres y mujeres que constituyen la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala, me contagiaron de su entusiasmo para  arrancar motores y no abandonar el rumbo de la investigación, a pesar de los múltiples obstáculos y puertas cerradas que se fueron presentando en la ruta de investigación inicialmente trazada.  

Es increíble el aporte de un sinfín de oficiales jubilados, de alta y civiles (nacionales y/o extranjeros) que sin ser algunos de ellos Pilotos Aviadores, se sumaron a esta expedición hacia el pasado aéreo guatemalteco, verbigracia a ello, la riqueza histórica presentada en estas páginas. La legitimidad recae en la conjunción de variadas voces y fuentes que permiten con facilidad y comodidad llegar a lo más cercano de la veracidad de los eventos históricos rescatados y arrebatados de las manos del olvido.

Los preliminares de esta construcción histórica aérea nacional dieron inicio con la consignación de un evento que marca el interés de un compatriota en resolver el problema del vuelo para los humanos, con la publicación del folleto a mediados del siglo XIX, titulado: Teoría Sobre una Maquina Aeroestática. La tragedia del aeronauta José María Flores quien durante un vuelo de exhibición en un globo, se desplomó a la vista de treinta mil espectadores en la tarde del 30 de enero de 1848 y otras ascensiones aerostáticas en la capital guatemalteca por el año de 1866 (estos eventos y otros, permiten una vista panorámica de los albores de de la aviación)

¡No hay dudas!, hace un centuria los guatemaltecos tomaron la decisión de conquistar el espacio aéreo, sin darle importancia a los riesgos y los retos de alzar vuelo en las primeras máquinas aéreas. En el pasado nacional se observan como destellos, el entusiasmo y las decisiones de aquellos compatriotas que en el inicio de la primera década del siglo XX alzaron vuelo en los rústicos y experimentales aparatos aéreos.

La Bitácora Aérea Nacional que se logra construir con el rescate de estos acontecimientos y hazañas, da un espacio especial a los pioneros de la Fuerza Aérea Guatemalteca, todos ellos en su momento y con sus circunstancias. Es obligatorio hacer mención que en el año de 1911 se fabricó el primer aeroplano hecho en nuestro país por iniciativa del guatemalteco don Alberto De La Riva Palmer, con lo que se inician los esfuerzos de los precursores en conquistar el cielo azul guatemalteco. Hoy, a un siglo de ese evento significativo en nuestra historia patria, se rescata con mucho orgullo para los nacidos en esta tierra morena, cuna del Quetzal.

La descripción de Los Pilotos Aviadores que se aventuraron en los vuelos épicos que llenaron de glorias el pasado romántico y trágico de esa etapa inicial de la Fuerza Aérea Guatemalteca es obligada. Dante Nannini Sandoval, Jacinto Rodríguez Díaz, Miguel García Granados, Oscar Morales López y otros, que con sus proezas y odiseas conquistaron el cielo guatemalteco y el de otras latitudes. Como consecuencia de su intensa y entusiasta actividad aérea, se crea la Academia Militar de Aviación, nace el correo aéreo, el transporte de pasajeros, se abrieron las rutas aéreas que acercaron comunidades y naciones a través de los vuelos de buena voluntad y amistad, que tuvieron su apogeo en dicha época.   

Relatar esos tiempos de ensueño, nostalgias y mitos que llegan hasta nuestros días es el objetivo medular de este esfuerzo de investigación histórico militar en su primera parte y que va más allá del esfuerzo de rescate del pasado. Pretende trascender hacia las nuevas generaciones de guatemaltecos, para que en sus corazones y mentes tengan ejemplos sólidos de compatriotas que lo arriesgaron todo, ¡absolutamente todo! por hacer del nombre de nuestra amada patria “¡Inmortal!”

De esa etapa inicial, se construyeron las bases de las tradiciones, dogmas y simbolismos que dieron forma y vida a la mística de la Fuerza Aérea Guatemalteca en el devenir de los tiempos y frente a los retos de cada época que se describen a lo largo de estas páginas. El desarrollo del estamento militar aéreo guatemalteco lleva aderezado la coyuntura política nacional, regional y global desde sus albores, es por ello que los hitos políticos y militares son los derroteros que marcan la ruta de perfeccionamiento de la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala.

Para llegar a la denominación anterior, hubo de pasar la Fuerza Aérea Guatemalteca por los laberintos de diversos gobiernos de la República de Guatemala, los entuertos políticos, la conflagración de la región, los escarmientos de la naturaleza y el Conflicto Armado Interno CAIN.   La ruta  de inicio se da con la singularidad de la organización del Ejército Cabrerista, la renovación e institucionalidad de la aviación militar en administración de Carlos Herrera, el impulso a la aviación por el gobierno del general José María Orellana y del general Lázaro Chacón, el reordenamiento prusiano impulsado por el general Jorge Ubico en la totalidad de la fuerza militar del Estado guatemalteco, la transformación efectuada por La Revolución de 1944 en el estamento castrense con el cambio de nombre por el de: Ejército de la Revolución. Luego se consolida la reestructuración de La Contrarrevolución de 1954 con una nueva estructura, de la cual nace el Ejército Nacional.

 Posterior a lo anterior, se inicia toda una serie de reorganizaciones efectuadas en los últimos cincuenta años, hasta llegar a la actual organización del Ejército de Guatemala. A pesar de todo ello, Los Pilotos Aviadores lograron con tenacidad, iniciativa y disciplina mantener el color de sus uniformes, insignias, distintivos y tradiciones las cuales no fueron violentadas, suprimidas y/o cambiadas (las variaciones fueron mínimas) logrando estabilidad, legitimidad, legalidad y permanencia con el paso del tiempo, lo cual queda evidenciado en el capítulo dedicado a la heráldica aérea guatemalteca.

La dinámica de cambio es notoria en la adquisición de aeronaves a lo largo de la existencia de la  Fuerza Aérea Guatemalteca, lo cual es tratado con especial dedicación en esta investigación en los diferentes capítulos, debido a la riqueza de datos y detalles de las naves que engrosaron la línea de vuelo de ala fija como rotativa en lo que concierne a casi un siglo de existencia.

¡A Los Pilotos Aviadores que la muerte les arrancó las alas, pero no el alma para llegar al cielo! les dedico a ellos y a sus familias un capítulo como un justo reconocimiento por su entrega total al servicio de la nación guatemalteca en el cumplimiento de la misión constitucional que es asignada a los hombres y mujeres de uniforme azul celeste. La historia de cada uno de ellos está plagada de heroísmo y constituye la energía que le da vigor, fuerza y templanza a las nuevas generaciones de los responsables de la defensa de la patria desde el espacio aéreo nacional. ¡La vida de los muertos depende de la memoria de los vivos!

Para finalizar, se estructuró con la ayuda del personal del Museo de Correos un vuelo histórico a través de la filatelia guatemalteca que inmortaliza por medio de los sellos postales los eventos significativos del desarrollo de la Fuerza Aérea Guatemalteca: su incidencia en la vida nacional, las facilidades de la correspondencia aérea y su valor simbólico como embajadores de lo guatemalteco hacia el mundo. Su rescate y divulgación a través de esta publicación permite una visión del desarrollo de la aviación nacional en general y militar en lo particular, así como su trayectoria e impacto en el devenir de la nación guatemalteca.

Este año es singular, y se debe a que coinciden tres conmemoraciones, la primera de ellas es el arribo de la primera centuria de locomoción aérea en Guatemala, que inicia con la construcción del primer aeroplano orgullosamente chapín,  el 90 Aniversario de fundación de la Fuerza Aérea Guatemalteca y los 30 años de graduados como Pilotos Aviadores los integrantes de mi Promoción de Caballeros Cadetes (La 91) con los cuales mantengo una amistad perdurable. Por todo ello, el Consejo Nacional Filatélico autorizó la solicitud de la elaboración e impresión de un sello postal conmemorativo que se suma a esta publicación para dejar constancia de este año memorable para la Institución Armada y por supuesto para Guatemala.

 Con un glosario aéreo para descodificar en buena medida la jerga y tecnicismos propios de Los Pilotos Aviadores guatemaltecos se culmina este esfuerzo investigativo. Aclaro que el tema medular no concluye, ni se agota, es una referencia desde mi perspectiva que pretende tener alguna utilidad para futuros  trabajos de investigación.

Este aporte al conocimiento de nuestro pasado aéreo militar nacional es el reconocimiento y admiración de este soldado a mis compatriotas (hombres y mujeres) que portan el uniforme azul celeste por su disciplina de innovación, entrega al servicio, el sacrificio en el cumplimiento de la misión y el desarrollo constante de la Fuerza Aérea Guatemalteca lo cual, nos compromete, motiva y nos llena de orgullo.

Dejo en sus manos el testimonio escrito de un siglo de sucesos que estructura el pasado de la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala, que permite integrar una historia de aventuras, heroísmos, tragedias, éxitos y muchas cosas más que le da su especial fortaleza al espíritu de Los Pilotos Aviadores guatemaltecos que:

“…dejaron en la historia sus nombres de luz,
 por que en bien de la patria lucharon.”
¡Por un Ejército mejor y superior!

Coronel de Infantería DEM
Jorge Antonio Ortega Gaytán
ortegagaytan@gmail.com
Kaibil 252.

Santiago de Chile, 19 de julio de 2011.


5 de noviembre de 2011

Sistema de Control y Vigilancia C4i

El Sistema de Control y Vigilancia de Guatemala, conocido como C4i (Comando, control, comunicaciones, computadoras, inteligencia) es un proyecto de Estado dirigido a mantener la Seguridad Nacional con repercusión directa en beneficios para el desarrollo social, el combate al crimen organizado y la prevención y rescate ante desastres naturales.

Consiste en la instalación e implementación de sistemas Comando, control, comunicación con tecnología (radares y aviones Super Tucano) para control, recabar información y producción de inteligencia. 

Constituye un medio eficaz para detectar incendios forestales, áreas propensas a desastre natural, localización de víctimas, vigilancia de fronteras, combate al crimen organizado. Interconecta los centros de operaciones de las instituciones de seguridad del Estado.  Por medio de aeronaves tiene capacidad de  detectar incidentes producidos por la mano del hombre o la naturaleza; estos datos se transmiten en tiempo real  al centro de mando y se distribuye a la entidad competente. Los aviones poseen equipo de visión térmica capaz de seguir aviones, embarcaciones, vehículos y personas.

El centro de control permite la coordinación que asegurará la prevención, la reacción pronta y la presencia oportuna del Estado en todo el territorio Nacional.


Al 4 de noviembre de 2011, el proyecto ha sido propuesto por el Organismo Ejecutivo al Congreso de la República, con el visto bueno de los miembros de la Junta Monetaria, el Ministerio de Finanzas Públicas y la Secretaría General de Planificación entre otros.

El proyecto tiene una importancia de nivel estratégico para la Defensa Nacional y la seguridad pública.


4 de noviembre de 2011

Mensaje a la juventud




… la formación militar hace ciudadanos de bien, conscientes de la situación nacional, comprometidos con el Estado de Guatemala, con la democracia, con el respeto a los derechos de cada guatemalteco… con el estudio se contribuye a alcanzar esa paz tan aclamada por nuestra sociedad…

La juventud representa la esperanza de nuestro pueblo, el destino de nuestra raza, la pureza de nuestros ideales y  la sangre que derramaron los héroes de nuestra patria…

…los estudiantes de hoy serán mañana profesionales en todas las áreas, personas que día a día lucharán para hacer posible su sueño, personas que se esforzarán por dar lo mejor de sí   con el objetivo de lograr el bien de los suyos y contribuir en el bienestar de nuestra sociedad…

…el sacrificio que cada estudiante debe realizar para superarse, el desvelo, muchas veces trabajar al mismo tiempo que estudiar, conjugado con alegrías, tristezas, desafíos y sobre todo triunfos; ofrecen los resultados deseados convirtiendo a jóvenes guatemaltecos en ciudadanos conscientes  y convencidos que pertenecemos a una sociedad deseosa de salir adelante…

…Juventud  “No olviden que son ustedes, artífices de su propio destino”, fórmense para una sociedad que les demanda de mucha preparación y sacrificio, una sociedad  que los reclama como ciudadanos inteligentes, con un don del servicio...

…Deben estar convencidos que cualquiera que sea su decisión en el curso de su vida, esta les traerá un camino cuesta arriba, lleno de esfuerzo y sacrificio; pero esta medicina amarga, la necesita el paciente para fortalecer sus debilidades,  No pueden permitir que las turbulencias de  los huracanes los arrastren y les impidan lograr cruzar ese mal tiempo,  nunca pierdan la fe. Y estén convencidos que lo que están realizando es lo que más desean eso les ayudara a conseguir y abrigar ese sueño anhelado…

...sean humildes, generosos, la única manera de tener éxito  es amando  lo que hagan. Si aún no lo han encontrado, sigan buscando y cuando lo encuentren den lo mejor de sí, con una actitud positiva lograran el fondo de sus sueños...

Fragmento del discurso del
Teniente Coronel Marvin Ochoa 
en ocasión de los 25 años de graduación de la segunda promoción de la Escuela Técnica Militar de Aviación ETMA.

26 de octubre de 2011

Estrategia de apoyo a la seguridad pública


Aquí podrá descargar el documento: Estrategia de apoyo militar en el ámbito de la seguridad pública, Ejército de Guatemala.

Dicho documento fue diseñado en base a las lecciones aprendidas y resultados de los últimos años principalmente.

Define el ambiente estratégico, las características de la amenaza, los obstáculos y la guía estratégica (fines y formas). En base al planteamiento de suposiciones, se definen medios y se establecen prioridades

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Estrategia de apoyo militar al ámbito de la seguridad pública

Actitud: una cualidad necesaria en los líderes



Aquí podrá descargar el documento “Informe detallado de resultados en la lucha contra el narcotráfico del Ejército de Guatemala”. Lleva implícito un mensaje: “aunque los recursos sean escasos, con la actitud adecuada se logran resultados considerables”.

El informe contiene el resumen de la actitud institucional del Ejército de Guatemala y los resultados alcanzados en período específico.

La característica más valiosa del Ejército de Guatemala es “su propia institucionalidad”.  La población confía y pide que el ejército participe en la seguridad ciudadana y seguridad pública.

Las fuerzas armadas, así como los medios de comunicación, figuran entre las instituciones más confiables en América Latina, muy por encima de las iglesias, los parlamentos y los partidos políticos, según una encuesta regional de  FLACSO 


La institucionalización se produce cuando se aplican componentes morales y estructurales a través del tiempo en una entidad. Estos componentes (morales, académicos, profesionales) conducen al entendimiento entre sí para la solución de sus problemas. El resultado de este proceso varía dependiendo de las circunstancias particulares. Este criterio puede aplicarse a la sociedad misma o como en este caso al Centro de Formación de oficiales del Ejército de Guatemala

El ejército forma a sus oficiales desde su juventud, de allí viene la solidez de su institucionalidad y porque a lo largo de su carrera deben efectuar nivelaciones de profesionalización para ascender a un grado superior.

El militar guatemalteco aprende que no existe “un mal escenario”, sino que cada adversidad ofrece una oportunidad para desarrollar el potencial del equipo de trabajo donde se desempeña. La especialidad: resolver problemas.

En el ambiente estratégico no existe la perfección, pero en tanto se camine en la dirección adecuada y común hacia un objetivo, surge la unidad de esfuerzo. La visión será guiada por principios y valores en grupo (el error de uno afecta a todos). De esta manera se asegura la unidad conceptual para cumplir la misión.

La crítica se usa para mejorar y la tecnología disponible para lograr una ventaja comparativa. Si los críticos están de acuerdo, fortalece; si hay diferencias, amplía la visión; si se recibe critica, da la oportunidad de corregir. De todas formas se gana.

Todo esto desarrollado en un ambiente de seguridad, orden y limpieza.

Por ello el profesional militar guatemalteco es inducido a reconocer que la “actitud” adecuada es clave en la planificación y la conducción.

La adaptación y la actitud correcta, ha impulsado al Ejército de Guatemala a realizar acciones novedosas que dieron los resultados que se presentan en el informe.

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Plan Estratégico “Camino al Bicentenario" 2012-2016



Los planes estratégicos de la defensa buscan contribuir al desarrollo del Estado con un recurso militar profesional.

Aquí puede descargar el Plan Estratégico del Ejército de Guatemala 2012-2016 que sirve de base para los planificadores y conductores militares. Expone la forma para enfrentar la amenaza, preservar el Estado de Derecho, respetando los derechos individuales y la ley vigente.

 “El Ejército de Guatemala, se empleará para la interdicción de las amenazas externas y la neutralización de los grupos armados ilegales, por medio de la recuperación y mantenimiento del control de los espacios aéreos, marítimos y terrestres, con el propósito de alcanzar y mantener condiciones de seguridad favorables al pleno desarrollo del ciudadano”.

Cinco objetivos estratégicos institucionales, fase de diagnóstico, fase política, hechos portadores de futuro, escenarios, acciones estratégicas con sus directrices. Todo ello conforma el Plan Estratégico “Camino al Bicentenario" 2012-2016.




Fotografía: sitio web Ejército de Guatemala

25 de octubre de 2011

Reglas de empeñamiento para uso de armas de fuego


El crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas se encuentran activas delinquiendo dentro del territorio nacional. El Estado a través de sus instituciones tiene la responsabilidad de garantizar seguridad. 

La problemática social de Guatemala es compleja. La libertad de expresión a manera de protestas eventualmente terminan en acciones de vandalismo, bloqueos ilegales de vías de comunicación o disturbios, daño a la propiedad privada, y que no obstante ser las autoridades locales (gobernadores y alcaldes), Ministerio de Gobernación, Procuraduría de los Derechos Humanos las encargadas de conocer, mediar y solucionar la problemática, se dan situaciones en que es solicitado el apoyo del Ejército de Guatemala.

En el acuerdo gubernativo 40-2000, el Estado de Guatemala, faculta, autoriza y  ordena que unidades militares participen en misiones de seguridad ciudadana y preservación del orden público, a solicitud y únicamente en apoyo de la Policía Nacional, Ministerio Público y Organismo Judicial.

Con esta base legal, el Ejército de Guatemala participa a pedido, en misiones de apoyo a la Policía Nacional Civil en control de protestas que obstaculizan la libre locomoción, desalojos, allanamientos, puestos de control, patrullajes e incluso operaciones de cooperación integral donde pueden darse agresiones por parte de personas que protestan transgrediendo la ley.

Las personas que transgreden la ley, en ocasiones, rehúsan deponer su actitud y realizan acciones violentas contra las autoridades u otras personas, llegando a agredir, disparar e intentar desarmar a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, poniendo en peligro la vida e integridad física de éstos.

El Ejército de Guatemala, en el cumplimiento de estas misiones, se rige por los planes respectivos, doctrina y acuerdos internacionales ratificados por el Estado de Guatemala para actuar en todas sus operaciones en el marco del respeto a los Derechos Humanos y bajo los principios básicos para el uso de la fuerza y las armas de fuego.

El personal militar posee directrices específicas, basadas en ley para participar en misiones de apoyo a la seguridad, a solicitud de las fuerzas de seguridad: Policía Nacional Civil, Ministerio Público, Organismo judicial y otras del ejecutivo, haciéndose necesario consolidarlas en un documento rector.

De acuerdo a los instrumentos internacionales suscritos por el país, el personal del Ejército de Guatemala que participa en misiones de seguridad, puede “usar la fuerza” en legítima defensa para salvaguardar un bien público, la vida de otros ciudadanos o la propia vida, siempre y cuando exista una necesidad racional, en el marco legal debido, dentro del principio de proporcionalidad.

En 2011 el Ejército de Guatemala emitió unas cartillas con reglas de empeñamiento, autorizadas y vigentes para todo el Ejército de Guatemala, en todo el territorio, que regulan el uso legítimo de la fuerza por parte del personal militar en apoyo a las fuerzas de seguridad civil.

El documento a continuación fue uno de los proyectos presentados y busca poner a disposición del comandante y los soldados elementos de información que norme su conducta, les dé certidumbre de actuar y les permita cumplir con su deber, respetando los derechos humanos de la ciudadanía.

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Un soldado está preparado para capturar objetivos militares, que generalmente se relacionan con una porción geográfica de terreno (una ciudad, una posición enemiga, una elevación en el terreno fortificada, un punto crítico). Esta actuación es en el Marco de la Defensa Nacional.

Un policía está preparado para actuar sólo o en pareja para brindar Seguridad Ciudadana.

El entrenamiento entre ambos es muy diferente. Los soldados capturan terreno mediante fuego y maniobra, avanzan para capturar o destruir un objetivo militar (las armas, los medios y los combatientes enemigos).

Los policías deben proteger la vida de los ciudadanos, tanto de los honrados como de los delincuentes. Un delincuente debe ser conminado a rendirse. Debe ser capturado sin lesiones, salvo ponga en peligro la vida de otros o de la autoridad policial.

La seguridad pública es el ámbito en que soldados regulares apoyan a las policías en la lucha contra amenazas que superan los delitos comunes y que por el contrario afectan los sistemas nacionales que proveen satisfactores a la sociedad o que ponen en peligro su seguridad. 

Ejemplos: el narcotráfico afecta la gobernabilidad de un Estado, la seguridad en general; el terrorismo paraliza la actividad económica del Estado, las vías de comunicación etc. Cuando un problema de seguridad tiene consecuencias para el Estado en otros ámbitos, se activa la seguridad pública, esto es: todos los medios del Estado en favor de la seguridad (ejército, policía, bomberos, ministerio público).

foto Diario de Centroamérica

Por esta razón y por la diferencia entre la naturaleza policial y militar se crearon en 2006 los batallones de seguridad ciudadana. Que consistió en "movilizar" ciudadanos de la reserva disponible (que ya habían prestado servicio militar) para ser entrenados en técnicas policiales para brindar seguridad ciudadana bajo administración militar. Desde el punto de vista legal no son soldados, son ciudadanos de la reserva trabajando por contrato en favor de la ciudadanía. Los comandantes en el escalón militar también son de la reserva disponible del país. Sólo los comandantes de escalón compañía y superiores son oficiales militares de carrera.


24 de octubre de 2011

Ejercicio profesional militar




El cuerpo de oficiales del Ejército de Guatemala es preparado, desde su formación en la academia, para desempeñarse en los diferentes niveles de conducción que tocará desempeñar a lo largo de su carrera.

Disciplina y obediencia son  cualidades enmarcadas en la Constitución Política de la República y cada detalle desde el inicio de la carrera militar está planificado a inculcar esos y otros valores.

Por ejemplo, muchos jóvenes se preguntan ¿Por qué cortan el cabello a la rapa para ingresar a un centro de formación militar, o cívico-militar?


Las razones van más allá de la mera tradición, presentación personal e higiene. El grupo de aspirantes a cadetes, alumnos o soldados proviene de diferentes etnias y estratos sociales; un mismo corte de cabello, mismo uniforme, mismo calzado, mismo trato, darán el mensaje que a partir de ese momento no hay distinción de nada para ninguno, y que por igual deberán someterse al nuevo régimen disciplinario.

Todos tienen lo mismo, todos creen en lo mismo, todos obedecen al mismo comandante; por tanto su actuación será en grupo. Aprenderán que el error de uno perjudica al grupo (principios y valores en grupo) y esta la razón de los correctivos físicos  colectivos (medidos y programados) en un cuartel o centro de formación.

Al graduarse, un oficial realiza un proceso de profesionalización a lo largo de su carrera. Para obtener un nuevo grado militar es necesario que llene requisitos de profesionalización en el Comando Superior de Educación del Ejército.

En la gráfica siguiente se explican los niveles donde un oficial, a lo largo de su carrera, debe desempeñarse.

La idea principal es: a mayor grado en la escala jerárquica la principal actividad es la planificación; tanto menor es el grado las tareas son de ejecución.


El Nivel estratégico se encuentra bajo la conducción del Ministro de la Defensa, que obtiene sus lineamientos de parte del Comandante General (Presidente de la República) a través de la Política Nacional de Defensa.

Antonio Mosquera Aguilar, en su columna de PrensaLibre del 24 de octubre de 2011, da un ejemplo breve que enmarca perfectamente el concepto de Política Nacional de Defensa, dice: “La fuerza armada necesita reorientar su gasto, invertir en medios y tecnología que faciliten alcanzar los objetivos definidos en el marco de la política nacional de defensa. De esa cuenta, la marina necesita barcos; la aviación, aviones, y las fuerzas de tierra, capacidad disuasiva para los enemigos externos”.

Este nivel provee el “apoyo” que la fuerza necesita para cumplir su misión, lo obtiene a través de la gestión y administración del recurso financiero que el ente político (representado en el Ejecutivo y el Congreso) le asigna. Se elabora la Estrategia militar que se podría resumir en: Fines, formas y medios.

El Estado Mayor de la Defensa Nacional, recibe la estrategia militar y la transforma en planes, es decir, distribuye los medios para la Defensa, la Seguridad pública y la seguridad ciudadana (verdiferencias).

En el nivel operacional, las brigadas y sus respectivos estados mayores, reciben la misión y efectúan su proceso de toma de decisiones (apreciación de la situación, planes, ordenes), coordinan y ejecutan con las unidades.

Los batallones y unidades subordinadas se encuentran en el nivel táctico, se les provee medios y se asigna la misión. Se rigen por los procedimientos de conducción de tropas.

Todo este esquema define las funciones del cuerpo de oficiales. Por ello, un Ministro o un Jefe de Estado Mayor no tiene necesidad de preocuparse qué tipo de vehículo será asignado a una misión, o la composición de la unidad que debe cumplirla, o el pelotón y comandante específico que la cumplirá.

De igual forma las unidades tácticas, reciben misiones que ya fueron analizadas y enmarcadas en las directrices estratégicas del más alto nivel.

En todo el proceso, los medios y los fines, son indispensables. Los fines no es difícil delimitarlos pues están en la constitución Política de la República, pero los medios siempre son escasos y existen otras prioridades.

Siempre será el nivel político, elegido por el pueblo a quienes representa, el que decide qué función le asigna al factor militar. Esto lo hace a través del presupuesto que le asigna para obtener lo medios necesarios para cumplir la misión.