28 de noviembre de 2011

Nuevo libro: Los pilotos aviadores



Este es el más reciente aporte al conocimiento del pasado militar guatemalteco, producto de la investigación del Coronel e historiador Jorge Ortega Gaytán. Disponible en librerías de Guatemala a partir del 10 de diciembre de 2011 fecha escogida por celebrarse el  noventa aniversario de la Fuerza Aérea Guatemalteca FAG.

Los Pilotos Aviadores
Presentación

La incursión en el pasado aéreo guatemalteco era un desafío que tenía pendiente y no se podía postergar por más tiempo…
           
Con las condiciones favorables y un techo ilimitado, no había excusas o razones válidas para no levantar el vuelo y hacer un recorrido histórico que permitiera recolectar artículos, fotografías, recuerdos, historias y conocer de las iniciativas, la creatividad, el heroísmo, las odiseas, las anécdotas, las tragedias y los éxitos de nuestros compatriotas que se lanzaron a volar y conquistar el espacio aéreo guatemalteco y de otras latitudes. Describir y diseñar en un sólo documento los vuelos prístinos que dieron la apertura a la locomoción aérea en nuestra patria se constituyó en una aventura de investigación sin parangón para este soldado.

La búsqueda de información para la construcción de esta bitácora histórica de Los Pilotos Aviadores de la Fuerza Aérea Guatemalteca me fue llevando a diversos escenarios y latitudes. Me permitió conocer las vicisitudes de los protagonistas de las diferentes épocas, desempolvar recuerdos en las familias de los que partieron al infinito, hurgar archivos, centros de documentación, hemerotecas y bibliotecas nacionales, como extranjeras. El material y vivencias recolectadas son únicos y de una riqueza incalculable.

El  reunirme con Los Pilotos Aviadores politécnicos de mi promoción fue lo más gratificante de esta odisea. Ellos me dieron la oportunidad de conocer las interioridades del quehacer de los hombres y mujeres que constituyen la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala, me contagiaron de su entusiasmo para  arrancar motores y no abandonar el rumbo de la investigación, a pesar de los múltiples obstáculos y puertas cerradas que se fueron presentando en la ruta de investigación inicialmente trazada.  

Es increíble el aporte de un sinfín de oficiales jubilados, de alta y civiles (nacionales y/o extranjeros) que sin ser algunos de ellos Pilotos Aviadores, se sumaron a esta expedición hacia el pasado aéreo guatemalteco, verbigracia a ello, la riqueza histórica presentada en estas páginas. La legitimidad recae en la conjunción de variadas voces y fuentes que permiten con facilidad y comodidad llegar a lo más cercano de la veracidad de los eventos históricos rescatados y arrebatados de las manos del olvido.

Los preliminares de esta construcción histórica aérea nacional dieron inicio con la consignación de un evento que marca el interés de un compatriota en resolver el problema del vuelo para los humanos, con la publicación del folleto a mediados del siglo XIX, titulado: Teoría Sobre una Maquina Aeroestática. La tragedia del aeronauta José María Flores quien durante un vuelo de exhibición en un globo, se desplomó a la vista de treinta mil espectadores en la tarde del 30 de enero de 1848 y otras ascensiones aerostáticas en la capital guatemalteca por el año de 1866 (estos eventos y otros, permiten una vista panorámica de los albores de de la aviación)

¡No hay dudas!, hace un centuria los guatemaltecos tomaron la decisión de conquistar el espacio aéreo, sin darle importancia a los riesgos y los retos de alzar vuelo en las primeras máquinas aéreas. En el pasado nacional se observan como destellos, el entusiasmo y las decisiones de aquellos compatriotas que en el inicio de la primera década del siglo XX alzaron vuelo en los rústicos y experimentales aparatos aéreos.

La Bitácora Aérea Nacional que se logra construir con el rescate de estos acontecimientos y hazañas, da un espacio especial a los pioneros de la Fuerza Aérea Guatemalteca, todos ellos en su momento y con sus circunstancias. Es obligatorio hacer mención que en el año de 1911 se fabricó el primer aeroplano hecho en nuestro país por iniciativa del guatemalteco don Alberto De La Riva Palmer, con lo que se inician los esfuerzos de los precursores en conquistar el cielo azul guatemalteco. Hoy, a un siglo de ese evento significativo en nuestra historia patria, se rescata con mucho orgullo para los nacidos en esta tierra morena, cuna del Quetzal.

La descripción de Los Pilotos Aviadores que se aventuraron en los vuelos épicos que llenaron de glorias el pasado romántico y trágico de esa etapa inicial de la Fuerza Aérea Guatemalteca es obligada. Dante Nannini Sandoval, Jacinto Rodríguez Díaz, Miguel García Granados, Oscar Morales López y otros, que con sus proezas y odiseas conquistaron el cielo guatemalteco y el de otras latitudes. Como consecuencia de su intensa y entusiasta actividad aérea, se crea la Academia Militar de Aviación, nace el correo aéreo, el transporte de pasajeros, se abrieron las rutas aéreas que acercaron comunidades y naciones a través de los vuelos de buena voluntad y amistad, que tuvieron su apogeo en dicha época.   

Relatar esos tiempos de ensueño, nostalgias y mitos que llegan hasta nuestros días es el objetivo medular de este esfuerzo de investigación histórico militar en su primera parte y que va más allá del esfuerzo de rescate del pasado. Pretende trascender hacia las nuevas generaciones de guatemaltecos, para que en sus corazones y mentes tengan ejemplos sólidos de compatriotas que lo arriesgaron todo, ¡absolutamente todo! por hacer del nombre de nuestra amada patria “¡Inmortal!”

De esa etapa inicial, se construyeron las bases de las tradiciones, dogmas y simbolismos que dieron forma y vida a la mística de la Fuerza Aérea Guatemalteca en el devenir de los tiempos y frente a los retos de cada época que se describen a lo largo de estas páginas. El desarrollo del estamento militar aéreo guatemalteco lleva aderezado la coyuntura política nacional, regional y global desde sus albores, es por ello que los hitos políticos y militares son los derroteros que marcan la ruta de perfeccionamiento de la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala.

Para llegar a la denominación anterior, hubo de pasar la Fuerza Aérea Guatemalteca por los laberintos de diversos gobiernos de la República de Guatemala, los entuertos políticos, la conflagración de la región, los escarmientos de la naturaleza y el Conflicto Armado Interno CAIN.   La ruta  de inicio se da con la singularidad de la organización del Ejército Cabrerista, la renovación e institucionalidad de la aviación militar en administración de Carlos Herrera, el impulso a la aviación por el gobierno del general José María Orellana y del general Lázaro Chacón, el reordenamiento prusiano impulsado por el general Jorge Ubico en la totalidad de la fuerza militar del Estado guatemalteco, la transformación efectuada por La Revolución de 1944 en el estamento castrense con el cambio de nombre por el de: Ejército de la Revolución. Luego se consolida la reestructuración de La Contrarrevolución de 1954 con una nueva estructura, de la cual nace el Ejército Nacional.

 Posterior a lo anterior, se inicia toda una serie de reorganizaciones efectuadas en los últimos cincuenta años, hasta llegar a la actual organización del Ejército de Guatemala. A pesar de todo ello, Los Pilotos Aviadores lograron con tenacidad, iniciativa y disciplina mantener el color de sus uniformes, insignias, distintivos y tradiciones las cuales no fueron violentadas, suprimidas y/o cambiadas (las variaciones fueron mínimas) logrando estabilidad, legitimidad, legalidad y permanencia con el paso del tiempo, lo cual queda evidenciado en el capítulo dedicado a la heráldica aérea guatemalteca.

La dinámica de cambio es notoria en la adquisición de aeronaves a lo largo de la existencia de la  Fuerza Aérea Guatemalteca, lo cual es tratado con especial dedicación en esta investigación en los diferentes capítulos, debido a la riqueza de datos y detalles de las naves que engrosaron la línea de vuelo de ala fija como rotativa en lo que concierne a casi un siglo de existencia.

¡A Los Pilotos Aviadores que la muerte les arrancó las alas, pero no el alma para llegar al cielo! les dedico a ellos y a sus familias un capítulo como un justo reconocimiento por su entrega total al servicio de la nación guatemalteca en el cumplimiento de la misión constitucional que es asignada a los hombres y mujeres de uniforme azul celeste. La historia de cada uno de ellos está plagada de heroísmo y constituye la energía que le da vigor, fuerza y templanza a las nuevas generaciones de los responsables de la defensa de la patria desde el espacio aéreo nacional. ¡La vida de los muertos depende de la memoria de los vivos!

Para finalizar, se estructuró con la ayuda del personal del Museo de Correos un vuelo histórico a través de la filatelia guatemalteca que inmortaliza por medio de los sellos postales los eventos significativos del desarrollo de la Fuerza Aérea Guatemalteca: su incidencia en la vida nacional, las facilidades de la correspondencia aérea y su valor simbólico como embajadores de lo guatemalteco hacia el mundo. Su rescate y divulgación a través de esta publicación permite una visión del desarrollo de la aviación nacional en general y militar en lo particular, así como su trayectoria e impacto en el devenir de la nación guatemalteca.

Este año es singular, y se debe a que coinciden tres conmemoraciones, la primera de ellas es el arribo de la primera centuria de locomoción aérea en Guatemala, que inicia con la construcción del primer aeroplano orgullosamente chapín,  el 90 Aniversario de fundación de la Fuerza Aérea Guatemalteca y los 30 años de graduados como Pilotos Aviadores los integrantes de mi Promoción de Caballeros Cadetes (La 91) con los cuales mantengo una amistad perdurable. Por todo ello, el Consejo Nacional Filatélico autorizó la solicitud de la elaboración e impresión de un sello postal conmemorativo que se suma a esta publicación para dejar constancia de este año memorable para la Institución Armada y por supuesto para Guatemala.

 Con un glosario aéreo para descodificar en buena medida la jerga y tecnicismos propios de Los Pilotos Aviadores guatemaltecos se culmina este esfuerzo investigativo. Aclaro que el tema medular no concluye, ni se agota, es una referencia desde mi perspectiva que pretende tener alguna utilidad para futuros  trabajos de investigación.

Este aporte al conocimiento de nuestro pasado aéreo militar nacional es el reconocimiento y admiración de este soldado a mis compatriotas (hombres y mujeres) que portan el uniforme azul celeste por su disciplina de innovación, entrega al servicio, el sacrificio en el cumplimiento de la misión y el desarrollo constante de la Fuerza Aérea Guatemalteca lo cual, nos compromete, motiva y nos llena de orgullo.

Dejo en sus manos el testimonio escrito de un siglo de sucesos que estructura el pasado de la Fuerza de Aire del Ejército de Guatemala, que permite integrar una historia de aventuras, heroísmos, tragedias, éxitos y muchas cosas más que le da su especial fortaleza al espíritu de Los Pilotos Aviadores guatemaltecos que:

“…dejaron en la historia sus nombres de luz,
 por que en bien de la patria lucharon.”
¡Por un Ejército mejor y superior!

Coronel de Infantería DEM
Jorge Antonio Ortega Gaytán
ortegagaytan@gmail.com
Kaibil 252.

Santiago de Chile, 19 de julio de 2011.


10 comentarios:

  1. Y tienen fotos de como bombardeaban a la población civil en Huehue, Quiché y las Verapaces... o también esconden esa parte de "glorioso ejército". No todos los militares fueron viles asesinos, pero los que fueron ustedes mismos los encubren. Christian Morales

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  2. Que orgullo saber la historia de la aviacion nacional por parte del coronel Gaytan,sus palabras nos trasladan a la epoca de antaño en que el rugir de los motores se hacia sonar en aquel entonces era el aerodromo lo que hoy conocemos como campo marte, mis mas sinceras felicitaciones por su trabajo espero ya tener el el libro para el 10 de dic. y un saludo fraternal a todos los hombres y mujeres que portaron y aun portan el uniforme azul celeste..

    Buen vuelo para todos!!

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  3. "HONOR A LOS COMBATIENTES"
    La guerra cruel - Jean Pouget - Oficial del Ejército de Francia

    ...Has aceptado el oficio de las armas y tu sacerdocio es practicarlo lo mejor posible.
    No has buscado ni querido esta guerra sucia, pero tu deber es ganarla por cualquier medio.
    Esta es una guerra cruel. Tu deber es simple: ganar o irte.
    Humanizar la paz me parece más lógico que tratar de humanizar la guerra.
    Hasta ahora la guerra ha sido una de las soluciones en la búsqueda de la Paz'.
    ¡Sí!, elegí el Ejército. ¡Sí!, visto uniforme. Eso no me impide ser un hombre tan sensible como otro cualquiera.
    No creo ser un sádico ni un enfermo y odio la guerra más que los que otros la odiaran jamás... a menos que un día se decidan a hacerla.
    Desde mi más tierna infancia se me llenó la cabeza con relatos de gloriosas epopeyas, en la escuela se me enseñó la grandeza de mi país a través de sus combates, sus caballeros, sus héroes.
    Inocentemente creí que mi país necesitaba de hombres como yo para mantener su integridad. Aún lo creo y sin embargo; mi país me defrauda....Rechazo toda forma de acusación concerniente a los procedimientos que me vi obligado a adoptar en el terreno. No siento vergüenza y no buscaré justificarme. ¡No! ¿Pero por quien nos toman? ¿Y dónde va el Ejército si aceptamos ser tratados como delincuentes comunes?
    Hay que gritar en la cara de la opinión pública - lo que somos,- lo que se nos obligó a hacer y - porqué aceptamos hacerlo. Si no, a breve plazo el solo hecho de preparar el ingreso a un Instituto Militar, radiará a los jóvenes del seno de la sociedad.
    La opinión pública desconocerá totalmente nuestra vocación, nos avergonzaremos del uniforme que vestimos.
    El hecho de que un hombre elija ser soldado, dejará entrever que descubrió en sí mismo una naturaleza de asesino, de sádico... ¡No!, la injusticia es demasiado grande...'
    ...Si dejamos, sin reaccionar, que nos vomiten encima, Asimilaremos al Ejército entero con el rol del verdugo...
    En la guerra, decidir es siempre elegir la muerte para alguien, a veces, para uno mismo...Soy un Oficial como ustedes y, como tal, me atengo a las leyes escritas y a tradiciones de honor... Hice la guerra como un soldado. Soy un profesional, no un mercenario, elegí la disciplina porque limita la violencia. Respeté el código de honor de los Oficiales, un código que aprendí en mi hogar, en la escuela y en el Ejército...Si estamos acusados de ser criminales de guerra que cometieron atrocidades es porque JAMAS fuimos vencidos. Lo primero es ser el vencedor. Ese es el principio moral de la guerra. La única justificación para ella y sus horrores... ¡Es la victoria!... Nosotros, los combatientes, no tenemos los medios para saber si la causa es justa o no... Servimos a nuestro país y la Patria siempre es buena... La victoria no le pertenece al soldado, tampoco la derrota.

    "Ambas son el resultado de la política de la Nación."

    ... para que te lo aprendás Christian Morales y no andés hablando babosadas... Subtte. Erick Cruz.

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  4. "HONOR A LOS COMBATIENTES"
    La guerra cruel - Jean Pouget - Oficial del Ejército de Francia

    ...Has aceptado el oficio de las armas y tu sacerdocio es practicarlo lo mejor posible.
    No has buscado ni querido esta guerra sucia, pero tu deber es ganarla por cualquier medio.
    Esta es una guerra cruel. Tu deber es simple: ganar o irte.
    Humanizar la paz me parece más lógico que tratar de humanizar la guerra.
    Hasta ahora la guerra ha sido una de las soluciones en la búsqueda de la Paz'.
    ¡Sí!, elegí el Ejército. ¡Sí!, visto uniforme. Eso no me impide ser un hombre tan sensible como otro cualquiera.
    No creo ser un sádico ni un enfermo y odio la guerra más que los que otros la odiaran jamás... a menos que un día se decidan a hacerla.
    Desde mi más tierna infancia se me llenó la cabeza con relatos de gloriosas epopeyas, en la escuela se me enseñó la grandeza de mi país a través de sus combates, sus caballeros, sus héroes.
    Inocentemente creí que mi país necesitaba de hombres como yo para mantener su integridad. Aún lo creo y sin embargo; mi país me defrauda....Rechazo toda forma de acusación concerniente a los procedimientos que me vi obligado a adoptar en el terreno. No siento vergüenza y no buscaré justificarme. ¡No! ¿Pero por quien nos toman? ¿Y dónde va el Ejército si aceptamos ser tratados como delincuentes comunes?
    Hay que gritar en la cara de la opinión pública - lo que somos,- lo que se nos obligó a hacer y - porqué aceptamos hacerlo. Si no, a breve plazo el solo hecho de preparar el ingreso a un Instituto Militar, radiará a los jóvenes del seno de la sociedad.
    La opinión pública desconocerá totalmente nuestra vocación, nos avergonzaremos del uniforme que vestimos.
    El hecho de que un hombre elija ser soldado, dejará entrever que descubrió en sí mismo una naturaleza de asesino, de sádico... ¡No!, la injusticia es demasiado grande...'
    ...Si dejamos, sin reaccionar, que nos vomiten encima, Asimilaremos al Ejército entero con el rol del verdugo...
    En la guerra, decidir es siempre elegir la muerte para alguien, a veces, para uno mismo...Soy un Oficial como ustedes y, como tal, me atengo a las leyes escritas y a tradiciones de honor... Hice la guerra como un soldado. Soy un profesional, no un mercenario, elegí la disciplina porque limita la violencia. Respeté el código de honor de los Oficiales, un código que aprendí en mi hogar, en la escuela y en el Ejército...Si estamos acusados de ser criminales de guerra que cometieron atrocidades es porque JAMAS fuimos vencidos. Lo primero es ser el vencedor. Ese es el principio moral de la guerra. La única justificación para ella y sus horrores... ¡Es la victoria!... Nosotros, los combatientes, no tenemos los medios para saber si la causa es justa o no... Servimos a nuestro país y la Patria siempre es buena... La victoria no le pertenece al soldado, tampoco la derrota.

    "Ambas son el resultado de la política de la Nación."

    lee un poquito Christian Morales... saludos Subtte. Erick Cruz

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  5. Muy bien escrito y expuesto, Subte. Cruz.

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  6. La reseña histórica sobre la aviación guatemalteca era un desafío que tenia pendiente como historiador y que no podía postergar por más tiempo, algo muy importante es que el año pasado se conmemoraban 100 años de locomoción aérea en Guatemala (fecha significativa para hacer la publicación). No existía un documento que reuniera el pasado de la Fuerza Aérea Guatemalteca ¡increíble!
    ver la entrevista

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  7. Creo que la reseña de la aviación histórica desde sus principios tiene un valor histórico inigualable y en Guatemala carecemos de personas que compilen y realicen estos trabajos. Felicitaciones. Quiero conseguir el libro pero no lo encuentro y también busque en Artemiz, alguien me puede indicar como conseguirlo. Muchas Gracias. Mi nombre es Adrián Urrejola

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  8. Gracias Sr. Urrejola. El libro se compra en Sophos o Artemis & Edinter.

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  9. Olvidó a Víctor Manuel Barrios Batres, dos veces Héroe de la Patria. Nunca le olvidaré y todos debemos recordar que sacrifió cu preciosa vida por no estrellase sobre viviendas, sino en un campo de fútbol y evacuó anteriormente un avión salvando a los tripluantes y pasajeros en Tikal

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  10. Olvidó a Víctor Manuel Barrios Batres, dos veces Héroe de la Patria, la primera por evacuar el avión después de un aterrizaje forzoso, salvando la vida a sus tripulantes y pasajeros y la segunda al no encenderse las luces del Aeropuerto, sacrificó su preciosa vida, estrellando el avión en un campo de fútbol aledaño, siempre presente en mi vida y en mi corazón.

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