Aniversario de la Revolución del 20 de octubre de 1944
Capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Ciudadano Jorge Toriello con oficiales y soldados de la Guardia de Honor, octubre de 1944
General Jorge Ubico CastañedaPor entonces se desarrollaba en Europa y el océano pacífico la segunda guerra mundial. Estados Unidos implementaba una política exterior orientada a la defensa de Latinoamérica por la amenaza de un ataque japonés al continente americano (los japoneses bombardearon california en 1942). Por eso el gobierno estadounidense promueve la construcción de una carretera interamericana y pistas en toda Latinoamérica. En Guatemala, durante el Gobierno del General Ubico, se construyó entonces la carretera interamericana y pistas de aterrizaje en La Aurora, Puerto San José, Champerico, Poptún y Flores entre otras. Medidas como estas se tomaron en toda Latinoamérica.
Los guatemaltecos, (intelectuales, académicos, de la capital), les inquietaba que la 2ª guerra mundial se libraba por ideas como: libertad, democracia, libertad de conciencia y pensamiento; y aquí en Guatemala había una dictadura. Eso no era congruente y el descontento con el régimen del General Ubico crecía con fuerza y se agravó desde principios de 1944.
Debido a estas presiones el General Ubico renunció el 1 de julio de 1944. El General ubico entregó el poder a un triunvirato: Generales Eduardo Villagrán Ariza, General Buenaventura Pineda y General Federico Ponce Vaides. El 3 de julio dos de ellos renuncian y se queda a cargo el General Ponce Vaides.

Se convocó a elecciones pero la intención de Vaides de participar en la contienda electoral molestó la población y mostró su rechazo. Los oficiales del Ejército apoyaban el retiro del General Ponce Vaides, por tal razón, oficiales y ciudadanos civiles planificaron una sublevación para el 31 de diciembre de ese año 1944.
Se cumplió la orden pero los oficiales inutilizaron el mecanismo de disparo para evitar que fueran usadas contre ellos mismos y se pusieron en contacto con personalidades civiles que por el tiempo, cansados de la dictadura, venían impulsando una insurrección.
Se hicieron los contactos y una de las conclusiones fue que no era necesario esperar a fin de año. Así en las últimas horas del 19 de octubre se sublevó la Guardia de honor y en las primeras horas del 20 se unieron civiles al movimiento.

Coronel Carlos Aldana Sandoval, Mayor Francisco Javier Arana, Ciudadano Jorge Toriello, y Capitán Jacobo Arbenz Guzmán.
Oscar de León Aragón escribe: “El papel que la población civil jugó en los momentos más cruciales del levantamiento de la Guardia de Honor fue lo que le dio el carácter de revolución. Cabe resaltar que, como a las 4:30 horas de aquel 20 de octubre, el fuego (de las fuerzas leales al gobierno) se acercaba cada vez más a la Guardia de Honor, con la intención, sin duda, de flanquearnos y cercenarnos, y que al preguntarle al capitán Árbenz cómo veía la situación, me contestó que... “bien”.
Nosotros, sin embargo, en su gesto leíamos que estábamos pasando el momento más crítico de la lucha, y lo confirmamos cuando se nos ordenó que saliéramos a la calle a traer cuanta gente estuviera anuente a empuñar un arma. Además, un oficial nos dijo que de la entrada de más gente a la lucha dependía el éxito del movimiento. Los soldados de la Guardia de Honor estaban superados por las fuerzas leales al gobierno.
En conclusión, cabe afirmar que las conquistas logradas el 20 de octubre se hicieron realidad gracias a la colaboración entre el pueblo y los oficiales jóvenes del Ejército".
También se produjeron cambios importantes a lo interno del Ejército:
También se diseñó un nuevo uniforme (esto es común después de cualquier serio conflicto y sirve para evitar la soberbia del vencedor y la humillación del vencido).
Tradicionalmente, y no hay nada malo en ello, el 20 de octubre se recuerda como la fecha en que todos los sectores del pueblo de Guatemala se unieron para derrocar a la dictadura (de seis años no de catorce), pero es necesario comentar que en los departamentos más lejanos nada ocurrió. Los ciudadanos del interior, indígenas en su mayoría, no participaron.
El General ubico, ciertamente cometió el error de perpetuarse en el poder e implementar políticas arbitrarias, que aunque no se justifican, estaban orientadas al logro de objetivos de Estado.
Pero se le recuerda también por su disciplina, administración transparente del gobierno y sancionar implacablemente al funcionario que no cumpliera con sus obligaciones.
Las fotografías son de la página del Señor Periodista Jorge Palmieri







