28 de diciembre de 2010

Cuando un militar pasa a la situación de retiro



Promoción 87

El 18 de diciembre de 2010 se realizó la ceremonia de despedida a los oficiales de la promoción 87 de la Escuela Politécnica, quienes pasaron a la honrosa situación de retiro luego de treinta y tres años de servicio. También la promoción 60 cumplió cincuenta años de graduados.

Las palabras de despedida estuvieron a cargo del General de Brigada Eduardo Manuel Morales Álvarez quien en nombre de todos los soldados que conforman Ejército de Guatemala, expresó lo siguiente:

“Estamos en familia, provenimos del mismo molde, como soldados hemos compartido experiencias, nos conocemos y nos entendemos por ello creo que a través de mi discurso tanto los que hoy se despiden de nosotros, como aquellos que celebran sus bodas de oro con la patria, revivirán sus años mozos y renovaran su compromiso axiológico con ella.

La vida militar es algo único y sin comparación, son múltiples las experiencias y los desafíos que desde jóvenes imberbes enfrentamos y resolvemos, con la absoluta conciencia de lo arduo; pero colmando nuestros corazones de canciones, siempre dispuestos a caer y levantarnos.

En la vida de todo soldado hay dos momentos que son cruciales, críticos e inolvidables el primero es cuando abandonamos a nuestras familias para ingresar a un ambiente en extremo exigente, disciplinado y en ocasiones extenuante.

Solo aquellos con verdadera vocación de soldados sobreviven por que como hombres de honor, se sienten impulsados a practicar una vida dominada por la virtud, la razón, el sacrificio y la ausencia de bienes materiales.

Múltiples pruebas se presentan en el camino, cada una de ellas va templando nuestro carácter, va formando nuestro pensamiento y va dando sentido a nuestra filosofía de vida.

Porque solo aquellos que arriesgan su vida, que dejan sus mejores años en el campo de batalla y que con humildad degluten el rencor de las afrentas, entienden que lo más valioso que un hombre posee es la vida.

Que ésta solo se nos da una vez y por ello hay que aprovecharla, de manera que los años vividos no nos pesen, que la vergüenza de un pasado miserable y mezquino no nos queme y que muriendo podamos decir: he consagrado toda mi vida y todas mis fuerzas a lo más hermoso en el mundo, defender a mi patria.

Nuestras familias sufren siempre, nuestra ausencia, la incertidumbre de nuestro destino, la convicción de que hay que aprender a ser autosuficientes por que la guía y la fortaleza del hogar muy pocas veces está presente. Nuestras esposas y nuestros hijos aprenden a sobrevivir, a ser fuertes e irradiar esa fortaleza al jefe del hogar para que este nunca flaquee.

Con el tiempo se aprende que un soldado, no es un concepto absoluto. Es relativo, a la persona que lo mira, que lo rodea, de acuerdo con su manera de pensar, o según el momento en que lo mire.

No importa el concepto, la vida la hemos experimentado intensamente, por ello valoramos muy bien, el significado de un desgarrador adiós, un fuerte abrazo, un beso tierno, una madre lejana, una novia anhelada, una flor marchita, un retrato ajado, una carta escrita con lagrimas o llena de promesas, un rictus de dolor, una canción cargada de recuerdos, un dormir bajo un árbol, un dulce sueño….tan solo un sueño, la fumada del fin de un cigarrillo, un deseo reprimido, una fecha especial y una esperanza lejana, Como SOLDADOS conocemos el hambre, el cansancio, la sed de un beso, el calor de la pólvora y el frío de la muerte.

Entre nuestros tesoros más valiosos estarán por siempre esas tarjetas manuscritas por las pequeñas manos de una niña o un niño, manifestando lo orgullosos que se sienten de tener a un soldado como padre y que le adjuntan una foto para que nunca les pase nada malo. Esa es y será por siempre la fuente de energía de todos los que portamos el uniforme militar.

A lo largo del camino hemos aprendido a superar los fracasos con nuevos desafíos, se van enterrando las derrotas y sembrando la esperanza, imaginando que un día ese niño escuchara nuestra historia e inspirado en ella comenzara a forjar la suya.

Hoy cada uno de ustedes podrá compartir esas historias, trasladar su experiencia, dar ese consejo sabio que servirá de guía y con su ejemplo contribuir a la edificación de una patria mejor.

Su huella queda marcada en esta noble institución que hoy les dice gracias y es este ese segundo momento crucial, crítico e inolvidable de que hablaba en un principio.

El retorno a nuestra casa, a la casa que nunca nos tuvo. Militaron, se cansaron se atrevieron y a pesar de todos los pesares hoy en el ocaso de su carrera militar con los rostros marcados por las arrugas de la experiencia y la sonrisa vencedora cada uno puede decir: no fue en vano.

Promoción 60

Nuestros antiguos de la promoción 60 aquí presentes, aquellos que dignamente portan sus canas y el tesoro de los años vividos, pueden dar fe, de que el desafío ahora, es conservar el sentido de las cosas. Fundar la esperanza en que Dios nuestro señor no defrauda, a mantener la fe en medio de lo efímero con la absoluta convicción de que las ocho palabras grabadas con letras de oro en los muros de nuestra escuela, son los valores axiológicos que han marcado nuestro derrotero y prevalecerán en nuestras vidas por siempre.

Ellos nos enseñaron que no son los bienes materiales los que hacen al hombre, son sus obras y obra se hace cuando servimos, cuando enseñamos con el ejemplo, cuando desinteresadamente sacrificamos tiempo, comodidades, bienes, salud y vida por nuestra nación.

La despedida de la promoción 87 y las bodas de oro de la promoción 60 en un solo acto nos demuestran que los soldados de ayer y hoy somos los mismos, que el paso del tiempo es solo eso, porque como ya lo dije: lo que prevalece, lo que perdura en nuestros corazones AUNQUE EL CUERPO NOS TRAICIONE, es el amor a la patria.

Mis antiguos, gracias por su esfuerzo, su dedicación, enseñanza y sacrificio. En nombre de aquellos que nos precedieron y de los que aun estamos con las botas puestas, les decimos hasta pronto, porque aquí, donde sea y en la condición que sea, seremos siempre soldados. Que dios les bendiga a ustedes y sus familias, éxitos y sigan adelante, muchas gracias”.

General de Brigada Eduardo Manuel Morales Alvarez disertando su discurso

2 comentarios:

  1. Este ejército que ves
    vago al yelo y al calor,
    la república mejor
    y más política es
    del mundo, en que nadie espere
    que ser preferido pueda
    por la nobleza que hereda,
    sino por la que el adquiere;
    porque aquí a la sangre excede
    el lugar que uno se hace
    y sin mirar cómo nace
    se mira como procede.

    Aquí la necesidad
    no es infamia; y si es honrado,
    pobre y desnudo un soldado
    tiene mejor cualidad
    que el más galán y lucido;
    porque aquí a lo que sospecho
    no adorna el vestido el pecho
    que el pecho adorna al vestido.

    Y así, de modestia llenos,
    a los más viejos verás
    tratando de ser lo más
    y de aparentar lo menos.

    Aquí la más principal
    hazaña es obedecer,
    y el modo cómo ha de ser
    es ni pedir ni rehusar.

    Aquí, en fin, la cortesía,
    el buen trato, la verdad,
    la firmeza, la lealtad,
    el honor, la bizarría,
    el crédito, la opinión,
    la constancia, la paciencia,
    la humildad y la obediencia,
    fama, honor y vida son
    caudal de pobres soldados;
    que en buena o mala fortuna
    la milicia no es más que una
    religión de hombres honrados.

    Pedro Calderon de la Barca
    ¿Existe mejor definición?

    Jose Luis Samper Quesada
    Comandante de Infanteria
    Cuartel General Tropas de Montaña

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  2. Muchas gracias por el correo de del acto de retiro me hiso sentir tan orgullosa de ustedes y darme cuenta de todo lo que nos dan y sacrifican por el bien de todos un abrazo fuerte desde la lejania [texas ] las palabras del General son tan ciertas gracias por tan lindo correo feliz nuevo year que dios los bendiga siempre y que la estrella del exito los ilumine .

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