9 de enero de 2012

La formación de la Dama Cadete como futura oficial del Ejército de Guatemala



En la historia evolutiva de los ejércitos nos han dado a conocer que pertenecer a las filas militares es cosa de hombres, sobresaliendo en las diferentes épocas y en las batallas más famosas. Los grandes pueblos caracterizados por sus guerreros de la mano de sus grandes líderes como Alejandro Magno, Napoleón Bonaparte, George Washington y Adolfo Hitler, sin embargo ha habido también excepciones a lo largo de la historia con nombres femeninos como Cleopatra, Juana de Arco y la Reina Isabel I, a pesar de ello durante muchos años, se mantuvo la idea de que los hombres deben conformar los diferentes cargos dentro de los Ejércitos, el género femenino fue determinante dura la II Guerra Mundial en la fabricación de material bélico, teniendo las mujeres un papel fundamental para la modernización de los ejércitos a nivel mundial.

El Ejército de Guatemala no podía quedar atrás con esta tendencia y en el año 1972 se reciben las primeras Oficiales mujeres graduadas como enfermeras egresadas de la Escuela Militar de Enfermeras del Ejército Mexicano, con el grado de Subteniente en el Servicio de Sanidad Militar.

Sin embargo, siendo la línea de evolución y apertura el 1 de julio de 1997, el Ejercito de Guatemala a través de la Escuela Politécnica recibe a la primera promoción de aspirantes  a Damas Cadetes a formarse como Oficiales de carrera en diferentes armas y servicios, luego de haber creado toda una plataforma o estructura específica para atenderlas y formarlas de acuerdo a su condición de Damas.

Automáticamente la Escuela Politécnica creada para formar hombres, sufre un gran cambio mismo que es experimentado por las Damas Cadetes quienes a partir de esta fecha también inician su caminar por un sendero completamente diferente, por ello quiero a continuación describir a grandes rasgos, la experiencia de una aspirante que ingreso en el año 2002 y que integro la primera promoción de oficiales de género femenino del Servicio de Policía Militar.

En el mes de Diciembre del año 2001, luego de haber aprobado exámenes de admisión es aceptada como aspirante a Dama Cadete, futura Oficial del Ejército de Guatemala. Con el corazón y la mente invadida de incertidumbre con pensamientos y sentimientos encontrados y a sabiendas de que la tarea no será fácil y que desde este momento deberá trabajar, porque es un reto el que ella se ha propuesto.

Luego de pasar esas fechas de fin de año con la familia y de recibir apoyo de todos sus familiares, se preocupa por reunir todos los implementos y artículos que son parte de la bolsa de cada aspirante a Cadete debe completar y dándose cuenta de que una aspirante a Dama Cadete necesita más artículos, que un aspirante a Caballero Cadete como (falda, medias, tacones y un lápiz labial), finalmente llega ese día tan esperado ese primer día hábil del mes de enero que se encuentra marcado en el calendario, cuando la familia viene a dejar a sus hijas a la Escuela Politécnica, esa familia ve la mirada que irradian esos ojos al ver las instalaciones de esta Escuela Politécnica por primera vez, sintiendo al mismo tiempo ese miedo interno que hace sentir un dolor suave que sube del estomago al corazón y que automáticamente hace recordar que se debe mantener la serenidad y cordura porque la decisión ya se ha tomado, se retoma el entusiasmo con el que se ha preparado para llegar el día tan deseado con el compromiso que una vez que se inicie el proceso se deberá llegar hasta el final.


Llega el momento crucial, con lagrimas abrazos, recomendaciones y promesas los padres deben abandonar las instalaciones y el primer encuentro con el Sargento de Pelotón y galonistas a llegado causando una primera impresión, al escuchar a viva voz, las ordenes de mando que en la vida probablemente nunca se habían escuchado, pero por instinto y lógica, los aspirantes desarrollan actividades ordenadas, “saque fibra”, “paso ligero” y un sinfín de palabras totalmente nuevas que no solo dan ordenes sino que son parte de la jerga militar, asimismo como olvidar la cuenta regresiva de veinte (20) o diez (10) para pasar a las diferentes aéreas con el inconfundible olor de desodorante ambiental por las noches y la cera para pulir pisos por las mañanas que queda grabado en las mentes de todas las aspirantes. Y quien podrá olvidar, la primera salida luego de pasar el periodo de adaptación;  se puede dar cuenta de las primeras  miradas con asombro o incertidumbres de amigos y vecinos que al encuentro, realizan un cuestionario de preguntas que casi se convierte en entrevista, rumores que en alguna oportunidad escucharon sobre la estadía de la Escuela Politécnica y que ellos desean confirmar, en la versión de quien ha vivido esa experiencia.

Siguen pasando los días y cuando menos se lo espera, la aspirante a cadete se encuentra entrenada, física y mentalmente para recibir el tan anhelado bonete que le da el estatus de Dama Cadete, siendo la primera meta propuesta. La segunda meta es lograr todas las pruebas teóricas, prácticas y físicas que exige el reglamento para portar el espadín, desarrollando estas durante una semana que finaliza con el único evento que es diferente, box para los Caballeros Cadetes y Judo para las Damas Cadetes ambos eventos realizados simultáneamente el mismo día dos randoris (rounds) de dos minutos con dos diferentes damas cadetes antiguas una en cada randori. El demostrar coraje, resistencia y agresividad aunado a la técnica, permite pasar satisfactoriamente la prueba, que junto con las demás brindara a la Dama Cadete el honor de utilizar el uniforme de diario, de gala y de etiqueta que se utiliza en la fiesta de aniversario del primero de septiembre, lo que confirma que la portadora es una Dama de actitud militar.

La formación de la futura oficial del Ejército de Guatemala, requiere de un proceso de cuatro años en cuatro aéreas específicas. La primera de estas es el área académica donde lograr la licenciatura requiere aprobar todas las asignaturas del pensum universitario sin discriminación de género, cerrando esta área con la presentación y sustentación de la tesis, de aprobar todo lo requerido  la dama cadete se hará acreedora al Titulo de Licenciada en Administración de Recursos y Tecnología, avalado por la Universidad Galileo.

La segunda es el área moral espiritual donde se fortalecen el espíritu y valores militares forjados cada uno bajo el concepto de las ocho palabra: honor, deber, valor, lealtad, unión, virtud, ciencia y fuerza. La tercera es el área deportiva desenvolviéndose sin distinción alguna de las clases deportivas de los diferentes semestres del pensum físico-deportivo, siendo en el primer año judo, (box para los caballeros cadetes) natación, en el segundo año tae kwon do y gimnasia; en el tercer año esgrima y equitación y en el último año natación militar didáctica deportiva, clases que son fundamentales para la formación de las futuras oficiales y que son un requisito para pasar cada semestre.

La cuarta área, es la militar donde los primeros dos años las damas y caballeros cadetes llevaran un área común, desarrollando ejercicios de destrezas y habilidades militares que hacen sentir el verdadero valor de la carrera militar cuando se tiene el primero contacto con las armas del Ejército de Guatemala, la impresión de un primer disparo, el poder de una arma de fuego, así como el lanzamiento de granadas de mano y de fusil, las llamadas pruebas de confianza como el descenso de risco y descenso de helicóptero en donde se pone a prueba la seguridad, destreza y confianza en sí misma al realizar cada una de ellas, los ejercicios de mapas y brújula al efectuar una poligonal, principalmente si se ha nombrado encargada de semestre responsable de encontrar los puntos y teniendo una gran satisfacción interna al momento de realizar con éxito cada uno de los ejercicios militares, con el reforzamiento y concientización por parte de los instructores que los ejercicios deben ejecutarse correctamente por ser considerados como parte de las obligaciones y deberes como futuros Oficiales comandantes de pequeñas unidades, con el compromiso de proporcionar más adelante el mismo entrenamiento a nuestros soldados o personal bajo nuestro mando.

Luego de pasar dos años de área común llega la asignación de armas y servicios que para las damas cadetes están determinadas el arma de Ingenieros, Aviación y Marina, así como los servicios de Intendencia, Material de Guerra, Policía Militar y Transmisiones Militares y estas son asignadas, según las necesidades que determina el Estado Mayor de la Defensa Nacional, y durante los siguientes dos años de formación militar continuaran con los estudios de especialización.

La meta principal, es obtener los despachos como Oficial del Ejército de Guatemala, que cierra el proceso que se inicia con tanta incertidumbre de aquel día de enero y que al encontrar nuevamente a sus familias identifican a la nueva mujer profesional ya no llena de incertidumbre, sino que por el contrario llena de metas y propósitos para alcanzar en su vida futura, como son: todos los grados militares y con la mayor aspiración como lo es llegar a dirigir o comandar el Ejercito de Guatemala.

Podría escribir paginas y paginas de todo lo que esta vida militar me ha llevado a vivir, soy parte de las setenta y nueve mujeres Oficiales graduadas hasta la fecha en la Escuela Politécnica y que han pasado a integrar el glorioso Ejercito de Guatemala, forjada en el alma mater castrense, queriendo compartir con los lectores desde el punto de vista femenino, un poco de esos recuerdos que me ha dejado el pasar por este centro de formación militar y ser parte de este cambio que durante tanto tiempo fue propuesto y que al final se logro en el año 2001 al graduarse las primera mujeres oficiales, considerando a título personal que podría ser el inicio de la quinta época de esta Escuela Politécnica, si consideramos que por época se entiende que es un periodo determinado en la historia de una sociedad al que se hace referencia aludiendo a un hecho histórico, o un movimiento cultural, económico o político que se ha desarrollado en el.

Y que mas suceso histórico que el hecho de que las autoridades del Ejercito de Guatemala, hayan tomado la decisión de darle la oportunidad a la mujer de ingresar a la Escuela Politécnica, como hasta la fecha lo han hecho las mejores academias militares del mundo, lo único constante es el cambio y una de las mejores academias militares de Latinoamérica no podía quedarse atrás.

Finalmente deseo expresar que las Damas Cadetes y Oficiales graduadas en esta gloriosa Escuela Politécnica, tenemos siempre presente que nuestro esfuerzo no ha sido en vano y reconocemos que somos mujeres de honor, valientes, con coraje, decisión y compromiso, con una sola inspiración, “ el deseo de servir a Guatemala”, prestas a llegar al máximo sacrificio por nuestro país, puesto que somos forjadas con orgullo y satisfacción como mujeres de carácter, para ser parte de un solo componente llamado “Ejercito de Guatemala”.

Comandante De Damas Cadetes, Escuela Politécnica
C.C.8931
Revista Informador Estrella No. 01-2011


2 comentarios:

  1. Me alegra saludarla aunque sea por este medio Tte Oliva, es un gusto leer el articulo y pues con ello plasma el verdadera sentimiento de muchas cadetes o aspirantes a cadetes. Saludos.

    Diaz Ramirez, Elmer
    ETMA

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  2. Interesante publicacion felicidades por todos sus logros, quiciera saber el nombre de la primera mujer graduada de la E.P

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