18 de mayo de 2020

Seminario web: seguridad y COVID-19

Un privilegio la invitación del Comité Internacional de la Cruz Roja en invitarme a participar como panelista en el seminario: Fuerzas armadas y de seguridad ante el CIVID-19. Desafíos y oportunidades.







Roles militares en el siglo XXI

General (R) Juan Carlos Gomez (Colombia)

Roles militares en América Latina, fue el panel presentado por el Teniente General (R) Frederick Rudesheim actual director del William J. Perry Center For Hemispheric Defense Studies en el marco de la 5 conferencia virtual de seguridad hemisférica. La pregunta del panel: ¿Cuál es la situación actual de los roles militares en el hemisferio? ¿Cómo se diferencian o como se encuentran dichos roles entre la seguridad y defensa de los países?
A continuación el resumen del primer panelista: General (R) Juan Carlos Gomez del CICR Delegación Regional México de nacionalidad colombiana.
El General Gomez presentó su punto de vista con respecto a todas las fuerzas armadas del hemisferio.
Hay tres razones para que a la fecha las fuerzas armadas de los países de América Latina mantengan roles activos en diferentes campos: 1. El alto nivel de violencia en los países. 2. El creciente descontento social de la población contra el desempeño de sus instituciones. 3. El papel clave, pronto y seguro con el que las fuerzas militares intervienen en gestión de riesgos y reacción ante desastres por medio de sus capacidades diferenciadas.
Así mismo cuatro características de las fuerzas armadas de la región por las cuales, en su opinión, los gobiernos siguen empleando a los militares:
Fortaleza institucional: La vocación militar provee al ciudadano disciplina y valores que le hacen confiable (a él y a sus subordinados) ante la población. La estructura organizacional militar permite una ágil reacción gracias a su estructura logística. Son menos vulnerables a la corrupción y complicidad con el crimen organizado.
Responsabilidad: El actuar de un militar está apegado a la ley con la lección aprendida de los errores del pasado reciente durante la guerra fría en que regía la estrategia de seguridad continental.
Riesgos superados: Los militares hoy día están capacitados y entrenados para el respeto de los derechos humanos, el uso de la fuerza legal para mantener el estado de derecho y un bien forjado esquema de valores desde la formación y reforzado durante los procesos de profesionalización durante la carrera.
El futuro de los roles militares: La población tiene confianza en sus fuerzas armadas que constituyen el alma del Estado para preservar el orden constitucional. Las nuevas amenazas y desafíos a la seguridad necesitan un enfoque multidimensional en donde no se puede prescindir de las capacidades militares, por tanto, es necesario que cada Estado les mantenga equipados y entrenados.
La planificación estratégica de los Estados debe incluir el fortalecimiento de las capacidades para la producción de inteligencia y emplear todas las fuerzas disponibles para dar seguridad a los ciudadanos, incluyendo las fuerzas militares en las seguridad pública y nacional.

28 de febrero de 2020

De la Guerra, pero de Rousseau

Desde 1762 Rousseau hizo importantes reflexiones sobre el derecho de la guerra conocido hoy como derecho internacional humanitario:

"La guerra no es una relación de hombre a hombre, sino de estado a estado, en la cual los particulares son enemigos solo accidentalmente, no como a hombres ni como a ciudadanos, sino como a soldados: no como a miembros de la patria sino como a sus defensores. Un estado solo puede tener por enemigo a otro estado, y no a los hombres.

Hasta en medio de la guerra, el príncipe que es justo se apodera en país enemigo de todo lo perteneciente al público; pero respeta la persona y los bienes de los particulares; respeta unos derechos, sobre los cuales se fundan los suyos.

Siendo el fin de la guerra la destrucción del estado enemigo, existe el derecho de matar a sus defensores mientras que tienen las armas en la mano; pero luego que las dejan y se rinden, dejando de ser enemigos o instrumentos del enemigo, vuelven de nuevo a ser solamente hombres; cesa pues entonces el derecho de quitarles la vida.

A veces se puede acabar con un estado sin matar a uno solo de sus miembros.

Estos principios no son los de Grocio, no se apoyan en autoridades de poetas sino que derivan de la naturaleza de las cosas y se fundan en la razón."

Jean-Jacques Rousseau, El contrato social, libro 1, capítulo 4.