25 de octubre de 2011

Reglas de empeñamiento para uso de armas de fuego


El crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas se encuentran activas delinquiendo dentro del territorio nacional. El Estado a través de sus instituciones tiene la responsabilidad de garantizar seguridad. 

La problemática social de Guatemala es compleja. La libertad de expresión a manera de protestas eventualmente terminan en acciones de vandalismo, bloqueos ilegales de vías de comunicación o disturbios, daño a la propiedad privada, y que no obstante ser las autoridades locales (gobernadores y alcaldes), Ministerio de Gobernación, Procuraduría de los Derechos Humanos las encargadas de conocer, mediar y solucionar la problemática, se dan situaciones en que es solicitado el apoyo del Ejército de Guatemala.

En el acuerdo gubernativo 40-2000, el Estado de Guatemala, faculta, autoriza y  ordena que unidades militares participen en misiones de seguridad ciudadana y preservación del orden público, a solicitud y únicamente en apoyo de la Policía Nacional, Ministerio Público y Organismo Judicial.

Con esta base legal, el Ejército de Guatemala participa a pedido, en misiones de apoyo a la Policía Nacional Civil en control de protestas que obstaculizan la libre locomoción, desalojos, allanamientos, puestos de control, patrullajes e incluso operaciones de cooperación integral donde pueden darse agresiones por parte de personas que protestan transgrediendo la ley.

Las personas que transgreden la ley, en ocasiones, rehúsan deponer su actitud y realizan acciones violentas contra las autoridades u otras personas, llegando a agredir, disparar e intentar desarmar a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, poniendo en peligro la vida e integridad física de éstos.

El Ejército de Guatemala, en el cumplimiento de estas misiones, se rige por los planes respectivos, doctrina y acuerdos internacionales ratificados por el Estado de Guatemala para actuar en todas sus operaciones en el marco del respeto a los Derechos Humanos y bajo los principios básicos para el uso de la fuerza y las armas de fuego.

El personal militar posee directrices específicas, basadas en ley para participar en misiones de apoyo a la seguridad, a solicitud de las fuerzas de seguridad: Policía Nacional Civil, Ministerio Público, Organismo judicial y otras del ejecutivo, haciéndose necesario consolidarlas en un documento rector.

De acuerdo a los instrumentos internacionales suscritos por el país, el personal del Ejército de Guatemala que participa en misiones de seguridad, puede “usar la fuerza” en legítima defensa para salvaguardar un bien público, la vida de otros ciudadanos o la propia vida, siempre y cuando exista una necesidad racional, en el marco legal debido, dentro del principio de proporcionalidad.

En 2011 el Ejército de Guatemala emitió unas cartillas con reglas de empeñamiento, autorizadas y vigentes para todo el Ejército de Guatemala, en todo el territorio, que regulan el uso legítimo de la fuerza por parte del personal militar en apoyo a las fuerzas de seguridad civil.

El documento a continuación fue uno de los proyectos presentados y busca poner a disposición del comandante y los soldados elementos de información que norme su conducta, les dé certidumbre de actuar y les permita cumplir con su deber, respetando los derechos humanos de la ciudadanía.

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Un soldado está preparado para capturar objetivos militares, que generalmente se relacionan con una porción geográfica de terreno (una ciudad, una posición enemiga, una elevación en el terreno fortificada, un punto crítico). Esta actuación es en el Marco de la Defensa Nacional.

Un policía está preparado para actuar sólo o en pareja para brindar Seguridad Ciudadana.

El entrenamiento entre ambos es muy diferente. Los soldados capturan terreno mediante fuego y maniobra, avanzan para capturar o destruir un objetivo militar (las armas, los medios y los combatientes enemigos).

Los policías deben proteger la vida de los ciudadanos, tanto de los honrados como de los delincuentes. Un delincuente debe ser conminado a rendirse. Debe ser capturado sin lesiones, salvo ponga en peligro la vida de otros o de la autoridad policial.

La seguridad pública es el ámbito en que soldados regulares apoyan a las policías en la lucha contra amenazas que superan los delitos comunes y que por el contrario afectan los sistemas nacionales que proveen satisfactores a la sociedad o que ponen en peligro su seguridad. 

Ejemplos: el narcotráfico afecta la gobernabilidad de un Estado, la seguridad en general; el terrorismo paraliza la actividad económica del Estado, las vías de comunicación etc. Cuando un problema de seguridad tiene consecuencias para el Estado en otros ámbitos, se activa la seguridad pública, esto es: todos los medios del Estado en favor de la seguridad (ejército, policía, bomberos, ministerio público).

foto Diario de Centroamérica

Por esta razón y por la diferencia entre la naturaleza policial y militar se crearon en 2006 los batallones de seguridad ciudadana. Que consistió en "movilizar" ciudadanos de la reserva disponible (que ya habían prestado servicio militar) para ser entrenados en técnicas policiales para brindar seguridad ciudadana bajo administración militar. Desde el punto de vista legal no son soldados, son ciudadanos de la reserva trabajando por contrato en favor de la ciudadanía. Los comandantes en el escalón militar también son de la reserva disponible del país. Sólo los comandantes de escalón compañía y superiores son oficiales militares de carrera.


6 comentarios:

  1. Muy bien estructurado el discurso.
    Lastimosamente esa es la realidad que vivimos, no sólo en los países centroamericanos, sino en casi todo el mundo: grupos anticívicos y/o delincuenciales que operan con impunidad gracias a la desidia, e incluso incentivo, por parte de la autoridades.
    El tema del correcto abordaje del problema es muy complejo en sí y constituye uno de los tropiezos que impiden el desarrollo social y humano de nuestros países.
    En El Salvador el gobierno optó por sacar el ejercito a las calles, se hicieron las respectivas maniobras legales para hacerlo posible. Pero a casi once meses de adoptada esta medida, los resultados que se proyectaron no se han hecho visibles, cada día hay más crímenes, la tasa de homicidios ha aumentado los últimos meses y no se ven muestras claras de mejoras.
    La pregunta crítica es ¿porque?
    Bueno, mucho han tratado de explicarlo, aduciendo que los muertos son los mismos delincuentes, acusando a los medios de comunicación de mentirosos, desmintiendo las cifras estadísticas que suministra el Instituto de Medicina Legal, en fin, la mayoría de argumentos tratan de obviar u opacar el problema en sí.
    Como lo decía usted, Cnel. Cifuentes, la engorrosa coyuntura social en la que nos encontramos se presta para extraviar o desorientar los genuinos (que no son muchos, por cierto) intentos por corregir la problemática.
    Es necesario enfocar los recursos, estrictamente, a la prevención agresiva de los causantes. El involucrar al Ejército en las tareas de seguridad pública no es mala idea, pero necesita de las herramientas adecuadas para asegurar la sostenibilidad y eficacia del proyecto.
    El adecuado trato a los delincuentes es otro punto en el que hay demasiados intereses en juego. La astucia de unos y la candidez de otros ha provocado una malsana duplicidad en la que el perdedor por excelencia es el ciudadano honrado y trabajador. En ese contexto sostengo que los derechos humanos deben beneficiar a quien se comporte como tal. No más paños tibios a criminales irremediables, no más trato humano a seres que deliberadamente renunciaron a los beneficios de la convivencia razonable en la sociedad.
    La oportuna implementación de la pena de muerte debe ser, después de la depuración de elementos putrefactos en el sistema judicial, una prioridad.
    Remediar el crítico estado en el que se encuentran nuestros pueblos debe ser la impostergable misión de las autoridades. Debe ser afrontada con auténtico anhelo de progresar, aniquilando al invisible pero letal enemigo de la corrupción, a la incompetencia, a las tretas políticas y a los gamberros que, aprovechando las bondades del 'cuello blanco', hacen de las suyas en detrimento del futuro de una nación.
    Salud y felicitaciones al Cnel. Cifuentes por la diligencia y esmero puesto en el blog.

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  2. Gracias Obed. La actitud es importante para salvar los tropiezos que tiene a nuestros países en la situación actual que usted bien la define al inicio de su comentario.
    El Ejército sale a las calles por disposición del ejecutivo, se trabaja para que el personal salga entrenado y muy conciente de su papel en favor del ciudadano.
    Los índices de criminalidad se mantienen o empeoran porque no se realizan acciones en los otros campos (salud, educación, empleo etc). Un sistema de justicia ineficiente podría contribuir también.
    Usted mencionó algo clave: Recursos. Recursos para enfrentar la amenaza. El trato a los delincuentes es otro detalle. Nuestro entrenamiento va orientado a respetar la vida de las personas. Buenas o malas. A veces no encanta pero así debe ser.
    Tal vez por eso la gente aplica justicia por su mano.
    Sólo un Estado, una institución gubernamental o miembro de una fuerza pública puede ser acusado de violación de Derechos Humanos. Los delincuentes no; ellos comenten delitos. Así indica el Derecho en ese sentido.
    Gracias por sus comentarios Obed.

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  3. Finalmente las reglas de empeñamiento al más alto nivel comienzan a tomar forma.
    "un solo protocolo general, para cuando el Ejército y la PNC trabajen en conjunto en manifestaciones o desastres naturales, para evitar incidentes"
    ElPeriodico 23 de octubre de 2012

    http://www.elperiodico.com.gt/es/20121023/pais/219578/

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    1. http://www.deguate.com/artman/publish/principal/reglamentan-apoyo-del-ejercito-a-la-pnc.shtml#.UJp6OZG9KK0

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  4. Interesante, la elocuencia de sus artículos en lo relativo a la retórica contemporánea de los miembros del ejército, la cual se fundamenta mayormente en una perspectiva político militar, error craso del ejercito de postguerra, ausente de identidad y de doctrina, esencialmente es un ejército huérfano, atrapado en la guerra fría y su temática postconflicto, por ende ausente de contenido fundamentado en la ciencia militar, igualmente carente de doctrina propia, y sin ello no se puede implementar estrategia, tácticas y operaciones, es tan huérfano que necesita del comando sur o de asesores judíos, para consolidar una nueva visión, es decir en completa decadencia, oficiales con falta de liderazgo y de audacia, esencia de la vida militar, es imperativo invocar el espíritu de Carlos Castillo Armas, el audaz, el líder, el hombre de la práctica, el hombre con rasgos de nuestro pueblo, el hombre que consiguió la primera derrota de los comunistas en la guerra fría, no como el perfecto teórico y el inmaculado Jacobo Arbenz Guzmán, porque las guerras se ganan en el campo de batalla, no con la imagen de pulcritud sacrosanta.

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    1. Gracias.

      Si yo tuviera que interpretar la "retórica contemporánea" actual, militar, diría que un factor clave es dejar lo ideológico.

      Opino que la identidad actual está basada en respeto a la ley, escuchar a las personas e instituciones y dejar la vieja "tradición" -- de los tiempos que menciona -- donde se resume en "aquí se hace lo que yo digo" ---.

      Lo anterior, definitivamente, no es parte de la doctrina actual. Si a alguien molesta, es la prueba ineludible que la doctrina ha cambiado.

      ¿Hay algunos atrapados en la guerra fría y su temática postconflicto? Definitivamente creo que si. Civiles y militares (en activos y en retiro).

      Es un punto de agenda de nuestra academia, que deberíamos compartir aún más, con civiles de todas las corrientes de pensamiento.

      La Estrategia, llegará hasta donde el impulso financiero (presupuesto) lo permita.

      Con ese soporte estratégico, no se dude que el ambiente operacional, operativo y táctico, tendrán repercusiones positivas para las funciones constitucionales.

      A falta de ese impulso estratégico financiero -- no por maldad sino por otras prioridades de la política genera del Estado -- la ayuda de países amigos debería ser bienvenida por todos.

      ¿que responde a intereses? claro que responde a intereses. Afortunadamente intereses alineados con nuestros propios ejes como: legalidad, modernidad, equipamiento, transparencia.

      La nueva visión es modernizar; si de momento no podemos unilateralmente, que bien que haya quien brinde ayuda.

      Respetando, pero contrario a su opinión señor "anónimo", creo que sí hay visión, hay identidad y hay doctrina en análisis constante. Quizá no la ve, no se percibe, pero para el ente encargado es una prioridad impuesta por la estrategia militar actual.

      Efectivamente el liderazgo y audacia de los militares después de la firma de la paz en 1996, comenzó a variar y es un proceso de cambio constante.

      De los personajes de nuestra historia presentados como ejemplo, respondieron, opino, a su época; en su propio tiempo y espacio.

      La visión, audacia, doctrina, liderazgo, y hasta dependencia de otros países, en esos tiempos, es muy diferente en sus circunstancias a los tiempos actuales.

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