27 de junio de 2008

Revolución liberal de 1871 y día del Ejército de Guatemala

Monumento al General Miguel García Granados,
caudillo de la gesta revolucionaria de 1871, ubicado en la Avenida de la Reforma
Ciudad de Guatemala

Antecedentes

El General Serapio Cruz se había revelado contra el Presidente Rafael Carrera desde 1848. Ese mismo año Carrera renunció a la presidencia y Serapio Cruz continuó con sus servicios destacando en la Guerra contra los filibusteros. Rafael Carrera de nuevo fue nombrado presidente en 1851 hasta que falleció en 1865. Le sustituyó el Mariscal Vicente Cerna, quien contaba con un gran prestigio de valor y honradez, adquirido al comandar campañas en Chiquimula contra Honduras (1863). También se distinguió durante la batalla de la Arada en 1851.
Mariscal Vicente Cerna

Sin embargo, la situación del país era precaria y el Mariscal Vicente Cerna sencillamente continuaba la política del General Rafael Carrera. A la verdad, el sistema colonial poco había cambiado desde la independencia en 1821 y de allí una razón para tantas revueltas en los primeros años de vida independiente. Había mucha desigualdad en la población y falta de oportunidades, de esta forma el General Serapio Cruz se rebeló el 2 de febrero de 1867 pero fue derrotado y él mismo se entregó al gobierno y salió exiliado a El Salvador.Ese mismo año, un hombre de 32 años que había nacido en San Lorenzo San Marcos, y que también estaba descontento con la situación del país atacó con un puñado de hombres el Cuartel De San Marcos en agosto de 1867. Se llamaba Justo Rufino Barrios. Aunque fueron derrotados y huyeron a México, lograron mantener el ideal del cambio que había iniciado Serapio Cruz.



Justo Rufino Barrios

Barrios atacó de nuevo en 1868 con 80 hombres, esta vez en Malacatán. Fue derrotado pero no abandonó el país. En 1869 el Mariscal Vicente Cerna resultó electo para un nuevo perído y esto avivó más el sentimiento en su contra. Otro ciudadano: Herculano Afre intentó capturar el cuartel de Sololá en ese año, pero siendo derrotado se unió a Barrios. En marzo de 1869 el General Serapio Cruz atacó desde México la Plaza de Nentón en Huehuetenango e inició los arreglos para unirse a Justo Rufino Barrios.

Serapio Cruz operaba en el área del Quiché y las Verapaces, Barrios en el occidente y Vicente Méndez Cruz (sobrino de Serapio Cruz) en la costa sur. En diciembre de 1869, ya unidas sus fuerzas atacaron la plaza de Huehuetenango. Barrios fue herido en esta acción.

Las operaciones militares continuaron hasta Salamá y constantemente eran perseguidos por las tropas del gobierno del Mariscal Vicente Cerna. Hacia enero de 1870 las fuerzas revolucionarias se aproximaban a la Capital, a unos siete kilómetros de Palencia.

En este lugar las fuerzas militares del gobierno atacaron a los revolucionarios derrotándolos por la superioridad de efectivo y el factor sorpresa. El Mariscal Serapio cruz fue muerto en la acción, decapitado y exhibida su cabeza en la capital. Logró escapar su hijo, el Sargento Felipe Cruz (llegó a ser general), quien de inmediato llevó la noticia a Justo Rufino Barrios quien se encontraba en México.

La Revolución

Justo Rufino Barrios, escribe el Dr. Ramón A. Salazar, era temerario y audaz; el General Gregorio Contrerás escribió también que era precavido en los momentos supremos; El Coronel Joaquín Diaz Durán expresó que estaba dotado de una fuerza de voluntad extraordinaria, activo, perspicaz, resuelto, con dotes especiales de mando logró establecer la necesaria subordinación en el ya numeroso ejército revolucionario.



Monumento al General Justo Rufino Barrios,
ubicado en la plaza que lleva su nombre
en la Ciudad de Guatemala
El Lic. Vicente Saenz escribió sobre Barrios: sagaz, franco, impetuoso, audaz hasta la temeridad, confiado en sus fuerzas y previsor; firme en sus ideas en sus resoluciones, amigo o enemigo sin vacilación y sin doblez, caudillo que sugestionaba a los subalternos, los llevaba donde él quería y gozaba de verdadera popularidad.

Había otro personaje con mucho prestigio ante el pueblo y más conocido que Barrios, era Don Miguel García Granados. Era ya un septuagenario que había combatido como subteniente en 1827 en la Campaña contra El Salvador, había combatido también a Rafael Carrera en 1848 como Teniente Coronel. Era radical, dotado de inteligencia, alto criterio, formación académica en el extranjero, firme, orador consumado, no era rebelde pero su voz era bien conocida en la asamblea a favor del pueblo.



Miguel García Granados huyó a México para salvar su vida en 1870 cuando se ordenaron una serie de ejecuciones derivadas de la muerte del General Serapio Cruz en Palencia. Así lo hicieron también don José María Samayoa, don Manuel Larrave y los generales Gregorio Solares y Mariano Villalobos.

El General Gregorio Solares organizó una fuerza de 150 hombres con armamento que Samayoa obtuvo del gobierno de El Salvador, se asentaron en Ahuachapán. En México Miguel Garcia Granados y Justo Rufino Barrios recibieron el apoyo de Benito Juarez quien proporcionó armas que compró a Estados Unidos de América.

El 17 de marzo de 1871 la fuerza de 100 hombres dirigida por García Granados y Barrios como segundo al mando estaba lista. García Granados proclamó aquel día “… si esta empresa llega a buen fin… tocará a vosotros la felicidad de vivir bajo un gobierno de leyes que respeta vuestra dignidad y garantías; y a mí el honor de haber capitaneado a los valientes que hayan dado cima a tan noble empresa”.

El 28 de marzo de 1871, la fuerza revolucionaria ingresó a Guatemala, pasó por Cuilco y estableció su Cuartel General en las faldas del volcán Tacaná. El 3 de abril se dio el primer combate contra las tropas del gobierno, Barrios se lanzó al ataque y venció a las tropas al mando del Capitán Antonio Búrbano.

Avanzaron por Tapitzalá y Tejutla aumentando el efectivo a 180 hombres. Entraron en San Marcos el 10 de mayo de 1871 el Capitán Burbano con 600 hombres se encontraba en San Pedro Sacatepéquez, pero retrocedió al sur; el 14 de mayo Retalhuleu, fue una batalla cuerpo a cuerpo entre las tropas de Barrios y García Granados contra las que comandaba el Coronel Gabriel Cardenas enviado por Vicente Cerna.

La columna revolucionaria avanzó sin resistencia por: San Sebastián, Cuyotenango, Mazatenango, Santo Domingo, Las Ánimas, San José el Ídolo, Patulul, hacia el norte a San Pedro Yepocapa, Acatenango, Nejapa, Itzapa, Comalapa, San Martín Jilotepeque, Joyabaj, Chuacorral, Chiché y Santa Cruz del Quiché.

El 28 de mayo en Laguna Seca (cerca de Santa Cruz del Quiché) se enfrentaron a 600 hombres al mando de del Teniente Coronel Aquilino Gomez Calonge, el Comandante de Caballería Agustín Cuevas y de Tomás Salazar de los Mendizabal, jefes bien prestigiados en las fuerzas de ese entonces. El combate duró dos horas y las tropas del gobierno fueron derrotadas por los ya 300 revolucionarios quienes supieron aprovechar las ventajas del terreno.

El ejército revolucionario continuó por hacienda vieja, Comalapa, Parramos y entraron a la Antigua Guatemala el 1 de junio de 1871. La fuerza ya contaba con 500 hombres. Continuaron a Chimaltenango y la villa de Zaragoza para seguir a Patzicía donde el 3 de junio levantaron un acta donde desconocían al gobierno de Vicente Cerna, se especificaron las causas de la revolución y se nombraba presidente provisorio al General Miguel García Granados. Este histórico documento se conoce como “Acta de Patzicía”.

El propio Mariscal Vicente Cerna encabezó una fuerza de 4,000 hombres y marchó hacia Totonicapán. El 21 de junio se enfrentó a 1,000 revolucionarios en TierraBlanca. Las fuerzas de Cerna retrocedieron a Chimaltenango.

El 24 de junio los revolucionarios alcanzaron a la retaguardia de Cerna en Tecpán y capturaron 90 hombres haciéndolos prisioneros, Cerna se dirigió a la Antigua. El coronel Gregorio Solares ingresó desde el Salvador llegando hasta Chiquimulilla donde enfrentró las tropas de Escuintla y Mataquescuintla a quienes derrotó continuando hacia Amatitlán y la hacienda Bárcenas.

El 27 de Junio García Granados se encontraba en marcha de Santiago hacia la cumbre de Mixco, Cerna se dirigió hacia San Lucas donde se dio la acción decisiva el 29 de junio y la fuerza gubernamental fue derrotada. Ante la superioridad revolucionaria la vanguardia de Cerna se dirigió a Bárcenas donde no sabía que lo esperaba el Coronel Gregorio Solares y finalmente derrotada. Cerna huyó.

Alto relieve en el monumento al General Justo Rufino Barrios en la Ciudad de Guatemala

Las tropas de García Granados y Barrios pernoctaron en Bárcenas y el 30 de junio de 1871 a las nueve de la mañana entraron en la capital de guatemalteca en medio de la población que aclamaba a los revolucionarios. El Mariscal José Victor Zavala, héroe de la guerra contra los filibusteros, entregó al General Miguel García Granados las llaves de la ciudad haciéndose cargo del gobierno de manera provisional.


No hubo persecución ni fusilamientos. La tropa revolucionaria entró con total disciplina. Cerna organizó una resistencia que se asentó en el oriente del país. La lucha contra esta resistencia se prolongó hasta finales de 1871 y fue terminada por el mismo Justo Rufino Barrios. El 30 de junio se celebra el triunfo de la revolución de 1871 que marcó para Guatemala el inicio de una era de reforma para el pueblo de Guatemala.

CONCLUSIONES

Todos los años se celebraba el 30 de junio con desfiles cívico-militares, era una fecha recordada por toda la ciudadanía por todos los beneficios que trajo esa revolución. En 1944 se da otra revolución muy importante en Guatemala, que igual trajo importantes cambios; por decirlo así esta nueva celebración vino disminuyendo a través de los años la intensidad de los festejos de los hechos de 1871. De esa cuenta en 1959 siendo presidente el General Miguel Ydigoras Fuentes creó el Día del Ejército pero sin fecha establecida. El presidente Julio César Méndez Montenegro, en el año de 1965, en Honor a Justo Rufino Barrios quien había fundado el Ejército como institución estableció el 30 de junio de cada año como el “Día del Ejército”.

Pero los beneficios de la revolución de 1871 van mucho más allá de la formal creación de un ejército profesional; por ello la celebración debería continuar siendo una fiesta cívica de toda la población guatemalteca. Hoy sólo se celebra otorgando feriado oficial.

Desde la independencia en 1821, poco había sido el cambio y se mantenían muchas características del sistema de gobierno de la colonia y la misma organización y sistema social. Los derechos de las personas dependiendo de su "clase" estaban bien definidos y no había posibilidad de prosperar. Pero la revolución de 1871 trajo reformas como: libertad de educación, gratuita y obligatoria en pre primaria y primaria; la educación secundaria y superior quedó abierta para todos.


Se fundó el Conservatorio de Música, escuelas de artes y oficios para artesanos, de comadronas, y la escuela nocturna. Se invirtió en infraestructura como edificios escolares, hospitales, carreteras, puertos, se introdujo la energía eléctrica, el ferrocarril y el telegrafo; se creó la Hacienda Pública y el sistema bancario, la Biblioteca y el Archivo Nacional. Se promulgaron los códigos Civil, Penal y de Comercio.

El 1 de Septiembre de 1873 se fundó la Escuela Politécnica, creando el ejército como institución y marcando el inicio de su profesionalización. Se creó la Policía Nacional, el sistema geopolítico departamental y municipal; se introdujo el cultivo del café, banano, algodón, caña, trigo y arroz. Se promovió una reforma agraria y la actividad industrial. Se estableció la separación de la Iglesia y el Estado; el matrimonio civil, divorcio y libertad de culto.

La revolución de 1871 permitió que gobiernos posteriores continuaran implementando reformas que incidieron en el desarrollo de Guatemala.

Museo de San Marcos, Guatemala



Tumba de Justo Rufino Barrios, cementerio general, Guatemala
Fuente: Zamora C. Pedro. Vida Militar de Centroamérica. Editorial del Ejército. 1967. Guatemala.




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